En la zona del río Colorado cercana a Casa de Piedra, donde se piensa realizar un corredor turístico, buzos y otros entusiastas crearon un parque sumergido donde se pueden ver réplicas de la fauna que habitó millones de años atrás el lugar.
Una nueva atracción turística se suma en la Villa Casa de Piedra con la instalación de un parque subacuático con esculturas en el lecho del río Colorado de fósiles marinos que se pueden hallar en la zona.
Los impulsores de la iniciativa son los mismos que sumergieron vinos para añejar en una cava en el fondo del curso de agua interprovincial, emprendimiento que resultó muy exitoso.
Uno de ellos, el profesor de Educación Física y buzo Claudio Ramírez, residente en Casa de Piedra, contó que la idea nació en aquella oportunidad con los también buzos Gustavo Suárez, Pablo Garro y Alejandro Costabel. “Junto con la operadora Lago en el Cielo, que es una prestadora de servicios turísticos, empezamos a soñar con esto cuando estábamos en pleno desarrollo de la cava”, señaló en una entrevista radial.
Respecto a las esculturas que se colocaron, que fueron elaboradas por Garro y Costabel, destacó: “Lo bueno es que cuando pensamos a la hora de qué hundíamos se respetó un poco el concepto natural de poder poner bajo el agua una representación de los caracoles marinos que hay en las bardas, caracoles que están en la superficie en el lugar donde nosotros hacemos la práctica de buceo, porque en otros lugares por ahí hay un colectivo, un avión, una campana… Nos parecía que era contaminar, no solamente las cuestiones químicas del agua, sino que era también contaminar el paisaje”.
En ese sentido, indicó que siempre que trabajan en el río Colorado, tanto en la cava como en este proyecto del parque subacuático, trabajan “con materiales que no contaminen, con todas las medidas de seguridad para que la naturaleza siga siendo la naturaleza”. “Nosotros disfrutamos del río pero no le quitamos nada. Eso entonces nos deja tranquilos, nos hace bien”, añadió.
Luego, explicó: “Hay un caracol que se llama Turritella, que está fosilizado hace 70 millones de años. Es un caracolito en forma de espiral. Lo que hicimos nosotros fue llevarlo a una escala de unos 45 centímetros, para que se pueda ver bien debajo del agua. También hicimos una ostra bivalva, que en la zona hay muchas de esas, inclusive cerradas, y se hizo una representación del famoso Nautilus, que es un caracol que es encontrado acá en la zona de Casa de Piedra”.
Ramírez señaló que el paseo sumergido, que “está puesto alrededor de la cava, un gran punto de anclaje” y está terminado “en un 90 %”, solo podrá ser visitado por buzos experimentados.
Dijo que “la idea, cuando la pileta en Casa de Piedra ya esté en condiciones, que le falta poquito porque se está trabajando en eso, es poder hacer experiencias con los buzos locales, inclusive con nuestros alumnos en la escuela y con los visitantes, obviamente, porque primero habría que aprenderlo en pileta, tener ahí ciertos recaudos”. “Con el tiempo, cuando Pablo y Alejandro serán buzos que puedan hacer bautismos subacuáticos. Ahí se pensará en gente que pueda hacer este tipo de buceo”, agregó.
Y aclaró que “obviamente que, si gente que hace buceo en Santa Rosa se contacta con Pablo, con Alejandro, con Gustavo, yo siempre voy a estar en Casa de Piedra esperándola para ser el buzo local”.



