La actividad comercial sigue mostrando señales de debilidad, aunque las perspectivas de inversión abren expectativas a mediano plazo.
Los datos surgen del último relevamiento del Observatorio Empresarial de la Corporación del Comercio, Industria y Servicios de Bahía Blanca (CCIS).
El informe muestra que la situación general volvió a deteriorarse respecto de abril. Un 29% de los consultados afirmó que las condiciones de su empresa empeoraron durante mayo, frente a un 21% que observó mejoras. La tendencia, según la entidad, viene profundizándose desde comienzos de año.
La mirada se vuelve todavía más pesimista cuando se analiza la comparación interanual. Apenas el 7% de los empresarios aseguró encontrarse mejor que un año atrás, mientras que dos de cada tres empresas manifestaron estar en una situación peor.
La percepción sobre la economía bahiense tampoco acompaña. El 86% de los consultados considera que la actividad económica de la ciudad retrocedió respecto del año pasado, uno de los registros más negativos de toda la serie relevada por la CCIS.
En materia de ventas aparecen algunos matices. El volumen físico comercializado registró una mejora promedio del 2,3% respecto de mayo de 2025 y un incremento del 3% frente a abril. Sin embargo, esos datos no alcanzan para revertir la tendencia acumulada.
El consumo sigue condicionado por la pérdida de poder adquisitivo. Según el informe, los salarios privados registrados todavía se encuentran 4,8% por debajo de noviembre de 2023 en términos reales, mientras que en el sector público la caída alcanza el 17%. Además, los salarios privados continúan un 25% por debajo de los máximos registrados en 2017.
La menor disponibilidad de ingresos se refleja directamente en los comercios. Durante mayo disminuyó la concurrencia de público a los locales y también cayó levemente la intención de compra. A esto se suma la creciente competencia del comercio electrónico y de productos importados con precios significativamente más bajos que los ofrecidos por la producción local.
La incertidumbre también paraliza decisiones de mediano plazo. El 57% de los empresarios no sabe si este es un buen momento para invertir en su propia empresa y el 63% tampoco tiene una definición respecto de nuevos emprendimientos. La misma cautela aparece en el manejo de stocks y en el financiamiento a clientes.
Sin embargo, en paralelo a este panorama, Bahía Blanca concentra uno de los paquetes de inversión más importantes del país. Entre los proyectos confirmados o en etapas avanzadas figuran la planta de molienda de Louis Dreyfus, las ampliaciones de TGS, Compañía Mega, Profertil y PCR, junto con obras portuarias y energéticas que, según la CCIS, representan inversiones del orden de los US$ 9.000 millones.
Para la entidad empresaria, estas iniciativas asegurarán un piso elevado de actividad durante al menos los próximos cuatro años. El interrogante es cuánto demorará ese impulso en llegar al entramado comercial.




