Las ventas al exterior del gigante asiático se derrumbaron un 12,4 % en junio por la fuerte baja de la demanda global. El gobierno, que tiene como meta un aumento del 5 % del PBI, planea poner en marcha medidas de estímulo.
La economía de China está perdiendo impulso. El Producto Interno Bruto (PIB) creció 6,3 % en el segundo trimestre del año, y aunque es una cifra elevada para cualquier otra nación, no lo es para el gigante asiático. Principalmente, porque la comparación con el mismo período del año pasado coincide con el cierre de la economía de varias regiones por rebrote de covid-19.
Las exportaciones chinas cayeron un 12,4 % interanual en junio registrando su mayor retroceso desde marzo de 2020, debido al impacto en la demanda global de las subas de tasas de interés por parte de los bancos centrales para combatir la inflación.
No obstante, las exportaciones chinas subieron ligeramente respecto del mes anterior hasta alcanzar los 285.300 millones de dólares, según datos aduaneros publicados hoy que mostraron asimismo un descenso del 6,8 % en las importaciones, hasta los 214.700 millones de dólares. El superávit comercial fue de 70.200 millones de la moneda estadounidense.
La demanda global de los consumidores se viene reduciendo después de que la Reserva Federal y los bancos centrales en Europa y Asia subieran las tasas de interés en un intento por bajar las elevadas tasas de inflación, lo que está ocasionando una caída de la actividad empresarial y del consumo.
“Dado que la caída global en la demanda de bienes sigue pesando sobre las exportaciones, creemos que estas disminuirán aún más por ahora antes de tocar fondo hacia finales de año”, advirtió Zichun Huang, economista para China de Capital Economics.
Sin embargo, el experto destacó que “la buena noticia es que lo peor de la caída de la demanda externa probablemente ya haya quedado atrás”, ya que las recesiones que afectan a las economías desarrolladas, probablemente sean leves y sólo tendrán un impacto limitado en las exportaciones de China.
En el mes de junio, China redujo un 12,9 % anual sus exportaciones a la Unión Europea hasta 43.955 millones de dólares (39.696 millones de euros), mientras que las importaciones sumaron 24.869 millones de dólares (22.459 millones de euros), un 0,7 % menos.
Tensión con EE.UU.
Entre enero y junio, el comercio total en China, incluidas importaciones y exportaciones, cayó cerca de un 5 % respecto del año anterior, y alcanzó un valor total de 500.023 millones de dólares, un 10,1% por debajo del registrado en el mismo mes de 2022. Las exportaciones descendieron un 3,2 % y las importaciones cayeron un 6,7 %, ante el efecto combinado de una baja de los precios de las materias primas como el crudo y el declive de la demanda interna china.
Las exportaciones a Estados Unidos cayeron un 23,7 % respecto del año anterior, a 42.700 millones de dólares, mientras que las importaciones de productos estadounidenses bajaron 4,1 %, a 14.000 millones. El superávit comercial de China con Estados Unidos, un asunto políticamente sensible, se redujo en un 30,6 % a 28.700 millones de dólares.
El comercio también se ha visto frenado por las tensiones con Washington y las restricciones al acceso a procesadores estadounidenses y otra tecnología, dentro de una disputa con Beijing por seguridad y la política industrial china. Las fábricas chinas montan la mayoría de los smartphones y otros productos electrónicos del mundo.
Medidas
El Partido Comunista chino marcó un objetivo de crecimiento económico en torno al 5 % para este año, tras el 3 % del año anterior, que fue el segundo más débil desde la década de 1970. Algunos economistas subieron sus previsiones de crecimiento más cerca del 6 % tras conocerse cifras de comercio inusualmente fuertes en marzo.
El gobierno anunció en abril medidas de apoyo para los exportadores en problemas, lo que incluye más líneas de financiamiento y fomentar el comercio electrónico transfronterizo.



