Informe de CREEBBA analizó la situación del comercio y la industria en 2020

Los empresarios bahienses comenzaron el año 2020 con una caída marcada en su actividad, en comparación al último bimestre de 2019, con una tendencia regular en su situación general. Asimismo, todos los sectores (Comercio, Industria y Servicios) mostraron resultados negativos en sus saldos de respuesta.

Respecto a las expectativas, las mismas no eran alentadoras para los meses venideros. El bimestre marzo-abril marcó el comienzo del Aislamiento Social Preventivo Obligatorio (ASPO) y, como consecuencia, el cierre de la mayoría de los comercios y empresas, a excepción de aquellos considerados esenciales.

“Realizando un análisis histórico, se destaca que dicho bimestre fue el de mayor caída de la actividad económica relevado por el CREEBBA desde que comenzó sus mediciones en 2003”, indicó la entidad.

En definitiva, el primer semestre de 2020 fue malo: la caída en la actividad de principios de año se profundizó a raíz de la pandemia por Covid-19 desde el mes de marzo y su consecuente interrupción de la actividad económica. Se debe resaltar que durante los seis primeros meses todos los empresarios intentaron, al menos, mantener sus planteles de personal, continúa el informe.

El bimestre julio-agosto mostró una ligera recuperación luego de un semestre de baja actividad, aunque los empresarios manifestaron encontrarse por debajo del nivel observado durante igual bimestre julio-agosto del año anterior. Más allá de esta mejora, el saldo de respuesta continuó dentro de los valores negativos.

Septiembre y octubre fueron meses ligeramente mejores en comparación a los anteriores, según las respuestas relevadas: el indicador de la situación general pasó de regular a normal y el nivel de ventas mejoró, con la apertura casi total de los comercios y empresas. En términos sectoriales, Comercio fue el único que no presentó una recuperación durante este bimestre.

La mejora observada se sostuvo a lo largo de los últimos dos meses del año, presentando el indicador de situación general su mejor resultado (aunque con un valor negativo). Las expectativas generales no eran alentadoras y las ventas no lograron recuperarse a pesar del impulso de las fiestas de fin de año.

En resumen, el año 2020 estuvo marcado por una retracción en la actividad (presente desde el año anterior) que se profundizó como consecuencia de la aparición de la pandemia Covid-19 en marzo.

El segundo semestre exhibió algunas señales de repunte, pero las mismas no fueron suficientes para revertir la coyuntura económica negativa. Además, las proyecciones para 2021 no son positivas debido a varias cuestiones, como el grado de incertidumbre reinante y el tipo de cambio, entre otras.

Más Industrias

Facilitamos la creación de Alianzas Inteligentes. +industrias, más que una revista.