A poco de iniciarse el siglo pasado y cuando Santa Rosa contaba con tan sólo 26 años de haber sido fundada, el 28 de julio de 1918, un grupo de pioneros dio inicio a la Asociación Agrícola Ganadera de La Pampa.
Todo inició cuando el señor Hugo Bencini realizó la primera reunión institucional: convocó a vecinos de la ciudad en su escritorio con el objetivo de constituir una sociedad rural. De ella surgió invitar a los que simpatizaran con la idea de llevar a cabo una asamblea, para designar una comisión, que se compuso por José Aguirre Urreta, Baldomero Viller, Agustín L. Spinetto y Francisco Santamaría, quienes proyectaron los Estatutos de la Sociedad.
Fue un 28 de julio la primera reunión institucional de la que sería, con el correr del tiempo, una de las principales entidades de la provincia de La Pampa, que todos los años realiza la Exposición Agrícola, Ganadera, Industrial y Comercial de Santa Rosa en su predio.
Con su espíritu de cooperación y progreso rural e industrial de la zona, tiene el fin de proteger las iniciativas que busquen alcanzar un avance científico relacionado con la agricultura, ganadería o industrias afines y derivadas a ellas. En noviembre de 1930 se descubrió un busto de Agustín Spinetto en la entrada principal de la institución y actualmente la avenida donde está radicado el predio lleva su nombre.
Esta asociación estimula la acción de asociaciones privadas y de particulares que persigan la cultura general, organiza exposiciones ganaderas, agrícolas e industriales y remates, celebra conferencias donde se discuten y arbitran temas vinculados con el sector. También colabora con los poderes públicos en todo lo que se refiera al progreso de las industrias rurales y defiende ante quien corresponda los intereses de sus asociados y productores.
Hemos trabajado a lo largo de todos estos años en la Ley de Bosques, la de Sanidad Animal, hemos participado de la comisión de fauna, la de Seguridad Rural, y de la mesa de emergencia agropecuaria. Nuestra casa fue la primera asociación conformada en la provincia, acompañando a la conformación de las venideras. En estos 107 años nos hemos dedicado fervientemente a transitar el camino de la defensa de los objetivos inclusive marchando en todas las medidas de fuerza que hizo el campo, recordando la significativa 125, una medida del gobierno argentino que estableció derechos de exportación móviles para productos agrícolas como soja, trigo, maíz y girasol.
Durante nuestra historia hemos patrocinado a los productores en un caso a través de la donación de un inmueble a Ferrocarriles del Estado para construir corrales de carga y descarga de animales, lo que permitió también que al costado de las vías se construyan las plantas de acopio para el trabajo con los granos. Por otro lado, también hemos construido una báscula pública para que esté al servicio del productor agropecuario, y hemos donado al Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) el inmueble contiguo a nuestro predio para la construcción de una planta clasificadora de semillas, donde funciona actualmente la Regional La Pampa San Luis y que cuenta con un espacio verde para nuestra ciudad.
La importancia de pertenecer
Ser socio e integrante de la Comisión es un trabajo que realizamos a diario los que formamos esta institución de manera desinteresada como lo han hecho a lo largo de todos estos años nuestros padres y abuelos. Los tiempos, las circunstancias, la realidad del país son otros, pero podemos asegurarles que años después, seguimos trabajando con la misma pasión:
Hoy el espíritu de esta sociedad rural sigue intacto.
Hemos hecho oír la voz del campo.
Hemos participado activamente en el devenir político e institucional de la provincia.
Hemos mantenido con firmeza nuestros reclamos.
Nuestra institución es un modelo de confianza en el que la vocación de diálogo es permanente.
Opinamos, discutimos, disentimos y acordamos.
En ese diálogo, fructifica la unidad.
Nos reunimos para confrontar ideas e imaginar consensos.
Desde aquí queremos recordarles que, con la conformación de nuestra querida Agrícola, éramos el granero del mundo y nuestro país era una de las naciones más prósperas del planeta. Consideramos que, con educación, con una sociedad más solidaria, preocupada por el bien común, se irán gestando los objetivos patrióticos de los años venideros. Nos enorgullece ser los intérpretes de los grandes deseos que tienen los hombres del sector para construir una ruralidad moderna que sea parte fundamental de un proyecto de país de excelencia que sea faro y ejemplo para todos los habitantes de nuestro planeta.



