Los contratos de las centrales hidroeléctricas de la región están próximas a caducar y directivos aseguran que “no son rentables”. Nación no definió todavía qué va a hacer luego de los vencimientos.
A poco más de un año para el vencimiento de las primeras concesiones de las grandes represas hidroeléctricas aún es incierta cuál será la definición que tomará el gobierno nacional, sin embargo, empresas operadoras confirmaron que, con las condiciones actuales, “no les interesa” una renovación. Aseguran que la baja rentabilidad en paralelo a los costos y mantenimiento se conjugan para hacer un negocio “no estratégico”.
Entre agosto de 2023 y noviembre de 2044 se vencerán los contratos de por lo menos 22 hidroeléctricas repartidas en 8 provincias. Y las primeras concesiones en caducar el próximo año están en Neuquén o Rio Negro: Alicurá, El Chocón, Arroyito, Planicie Banderita, en agosto, y Piedra del Águila en diciembre.
Entre las principales compañías a cargo de la operación de las 22 centrales que podrían ser transferidas a Nación están AES Argentina, Enel, Orazul, Pampa Energía y Saesa.
Neuquén y Rio Negro buscan quedarse con las centrales hidroeléctricas
A comienzos del mes pasado, la secretaría de Energía oficializó, a través de la resolución 130/2022, la conformación de un equipo para analizar las concesiones hidroeléctricas. Se trata del Equipo de trabajo de aprovechamientos hidroeléctricos concesionados (ETAHC)
Por ahora, cuando finalicen los contratos, las centrales volverán a ser controladas por Nación y el estudio de la ETHAC determinará el estado y las inversiones que se deben hacer. La puja será con las provincias que buscan quedarse con la operación cómo es el caso de Neuquén y Río Negro que también conformaron un equipo conjunto para analizar cada caso.



