La iniciativa de la empresa suiza Glencore, que se llevará acabo en la provincia de San Juan, promete empleo calificado y dinamizar proveedores regionales de manera sostenida durante décadas
El Pachón, en la provincia de San Juan, es uno de los puntos más importantes del potencial desarrollo de la minería del cobre que Argentina posee. Ahora, vuelvo a estar en el centro de la escena, ya que la multinacional suiza Glencore, uno de los gigantes de la minería, definió al depósito sanjuanino como uno de los recursos de cobre sin explotar más relevantes del planeta.
De acuerdo con su presentación corporativa, el cuerpo mineralizado totaliza unas 6.000 millones de toneladas, con una ley promedio del 0,43%, volumen que habilita un esquema de explotación en etapas de largo plazo.
Capacidad instalada y ampliaciones previstas
El diseño operativo inicial apunta a tratar 185.000 toneladas diarias (ktpd). A esa base se le podría sumar uno o dos módulos posteriores, lo que llevaría el procesamiento a 270 o incluso 360 ktpd, siempre sujeto al contexto de precios y a las definiciones de inversión del grupo.
Si se ejecutara la alternativa de mayor tamaño —360 ktpd—, Glencore calcula que la producción promedio rondaría las 625.000 toneladas anuales de cobre en los primeros diez años. Un rendimiento de ese orden ubicaría a El Pachón en el pelotón de los proyectos emergentes más destacados del mercado internacional.
La minera anticipó que incorporará un aliado de capital para compartir exposición y robustecer la estructura financiera del proyecto. Este tipo de asociaciones es habitual en iniciativas de alto desembolso inicial, tanto por la magnitud de los gastos de capital como por los desafíos técnicos propios de la minería de altura.
El reporte elevado a sus accionistas estableció que la primera fase requerirá entre 8.500 millones y 10.500 millones de dólares. El rango contempla la infraestructura, la ingeniería y la logística necesarias para operar en un entorno de montaña y montar instalaciones de gran envergadura.
Calendario regulatorio y decisión final
Dentro del plan trazado, la compañía señala como hito crítico la habilitación del Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI) para El Pachón durante la primera mitad de 2026, condición necesaria para activar la siguiente etapa de análisis económico y técnico.
Ese paso allanaría el camino para profundizar los estudios de factibilidad económica y técnica que desembocarían en la decisión final de inversión hacia finales de la década.
Otro proyecto que toma impulso
La comunicación llegó acompañada de un dato adicional de peso: la reactivación de la mina Alumbrera, en Catamarca. Para la compañía, este reinicio es un movimiento estratégico, ya que sirve como base operativa para avanzar sobre Agua Rica (MARA), cuya etapa de producción apunta a iniciar alrededor de 2031.
En su comunicación oficial, la firma destacó que Argentina reúne condiciones para posicionarse entre los grandes productores de cobre en los próximos años. El peso de yacimientos de gran magnitud, sumado a nuevas reglas para atraer capital y al mayor interés internacional por insumos estratégicos, impulsa la visión proyectada por la empresa.
Glencore fue explícita al evaluar el nuevo marco impulsado por el Gobierno nacional y aseguró que el RIGI “ha cambiado sustancialmente el panorama de inversión”, al brindar previsibilidad jurídica, beneficios fiscales y regulaciones estables para emprendimientos de largo desarrollo.
Según Glencore, un “equipo experimentado” será el encargado de guiar El Pachón y el proyecto MARA hasta la resolución de inversión y su desarrollo, consolidando la presencia del grupo en la reactivación cuprífera nacional.



