En las primeras semanas de mayo el gobierno nacional licitará el gasoducto Vaca Muerta-Salliqueló. La adjudicación será en julio, y en agosto comenzará la construcción.
El gobierno nacional lanzó el jueves, en Vaca Muerta, una obra clave para el futuro industrial de Bahía Blanca. Se trata del gasoducto que, en una primera etapa, unirá Tratayén, en los yacimentos neuquinos, y Salliqueló, en la provincia de Buenos Aires.
No fue el jefe de Estado, como se esperaba, el encargado de anunciar con fechas y plazos una obra que será vital para el desarrollo energético argentino, sino que esa tarea recayó en su secretario de Energía, Darío Martínez.
Según señaló Martínez, la licitación del tendido del gasoducto se realizará “en las primeras semanas de mayo”, mientras que en julio próximo será adjudicado y en agosto comenzará su ejecución.
Las empresas que ya confirmaron que van a participar de esta licitación son Techint y Sacde, la constructora de Pampa Energía.
Martínez también mencionó que en los próximos días se adjudicará la provisión de las cañerías necesarias, instancia que quedará en manos de Tenaris, la empresa del Grupo Techint que lidera Paolo Rocca, que cotizó en la licitación efectuada un monto de 567 millones de dólares.
Impacto del gasoducto en Blanca
La concreción de este primer tramo del gasoducto posibilitaría la materialización de al menos dos grandes proyectos para Bahía Blanca.
Expansión del área petroquímica
Uno es la expansión del área petroquímica, hoy acotada por la falta de gas en invierno, y el otro la exportación de gas natural convertido en Gas Natural Licuado (GNL) por la estación marítima local.
Según el gobierno, el refuerzo del sistema de transporte de gas en la región pampeana posibilitará el desarrollo de numerosas inversiones en actividad petroquímica, como ser la elaboración de urea, metanol, polipropileno, etileno, entre otros, y contribuirá sustancialmente a la agregación de valor de los recursos hidrocarburíferos.
El gasoducto pasará a casi 300 kilómetros de la ciudad, pero su importancia reside en el rol que tendrá en la red de gasoductos locales (Neuba I, Neuba II y General San Martín).
Según un informe del Enargas, este nuevo ducto troncal liberará capacidad y aumentará el suministro en la ruta Neuquén–Bahía Blanca, atendiendo una demanda futura del Polo Petroquímico de 15 MMm3/diarios y en una etapa posterior podría habilitar la construcción de una planta de GNL con una demanda potencial de 16 MM m3/ diarios.
Resta conocer si la ejecución de la obra es lo que hace falta para la construcción de una segunda planta por parte de Profertil o, incluso, la ampliación de Dow y la construcción de una planta terrestre de producción de GNL para exportación.



