Algunos de los disertantes, vinculados a sectores como minería y agroindustria, reclamaron una mayor claridad en las reglas de juego para poder consolidar el modelo económico.
La Argentina tiene los recursos naturales, sectores con capacidad para multiplicar exportaciones y una oportunidad internacional que pocas veces coincidió de manera tan clara con su matriz productiva.
Sin embargo, para una parte importante del empresariado todavía falta transformar ese potencial en inversiones concretas. Ese fue uno de los principales mensajes que dejó Experiencia IDEA Rosario, el encuentro organizado este miércoles 12 de agosto por IDEA en la Bolsa de Comercio de Rosario bajo el lema “La nueva Argentina. Producir, invertir y crecer. Camino al Coloquio”.
La jornada reunió a funcionarios, economistas y referentes empresarios para analizar las condiciones necesarias para impulsar inversiones y fortalecer sectores considerados estratégicos.
Si bien hubo coincidencias respecto de las oportunidades que enfrenta el país, también aparecieron advertencias sobre los obstáculos que todavía pueden limitar el crecimiento.
El acceso al financiamiento, la estabilidad de las reglas de juego, las necesidades de infraestructura, la competitividad, la presión impositiva y la definición de una estrategia de desarrollo de largo plazo estuvieron entre los principales reclamos.
El viceministro de Economía habló en nombre del Gobierno
Uno de los principales contrapuntos de la jornada estuvo a cargo de José Luis Daza, secretario de Política Económica del Ministerio de Economía, quien conversó con Santiago Mignone, presidente de IDEA y socio de PwC Argentina.
El funcionario sostuvo que el país atravesó un cambio político que, a su entender, modificó uno de los principales condicionantes históricos de la economía.
“Veo un país que ya cambió políticamente: la discusión sobre los déficits se terminó transversalmente, es aceptada y ha sido validada por la población en la elección de octubre, por el Fondo Monetario, cuando nos dio un programa que adelanta dos tercios del programa el día uno”, afirmó.
Pero uno de los datos más relevantes que aportó Daza estuvo relacionado con el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
“Hay un potencial hacia adelante mucho mayor del consenso. En el RIGI se han presentado 150.000 millones de solicitudes de inversión, hemos aprobado 50.000 millones y 4.500 millones se han materializado. El 97% está por delante”, sostuvo.
También señaló que “todo lo que tiene Argentina hoy está alineado a lo que necesita el mundo, por los recursos naturales y también simplemente por el atraso en las últimas décadas. Solo por convergencia deberíamos crecer a tasas del 4,5%”.
La minería como uno de los sectores con mayor proyección
La minería fue otro de los sectores señalados como posibles motores de una nueva etapa exportadora. En este segmento del seminario, Ignacio Celorrio, executive Vice President de Lithium Argentina, consideró que existe un escenario favorable para minerales en los que la Argentina posee recursos importantes.
“Hay realmente un viento de cola en el tema minero que es real, ya sea en cobre, litio, en el oro también a estos precios. Eso va a derramar, pero hay que llevarlo a la realidad en un país que no tiene esa tradición minera”, explicó. Y resumió el desafío de manera directa: “Lo crítico para Argentina es producir más, mejor y eficiente y ganar mercados”.
El mensaje vuelve sobre una cuestión que atravesó buena parte de las intervenciones empresarias en Rosario como es la existencia de recursos no garantiza por sí sola el salto productivo.
Para convertirlos en exportaciones los empresarios presentes en el evento coincidieron en remarcar que hacen falta inversiones, infraestructura, financiamiento y capacidad competitiva.
Los acuerdos comerciales no aseguran negocios concretos
La apertura comercial y los acuerdos internacionales también ocuparon un espacio central en el encuentro de la mano de la exposición de Dante Sica, presidente del Advisory Board de ABECEB.
El analista advirtió que la eliminación de barreras comerciales puede abrir mercados, pero no asegura automáticamente que las empresas argentinas puedan aprovecharlos.
“El acuerdo comercial no es una ventana de prosperidad inmediata porque te dice que el arancel dejó de ser una restricción, pero ahora las empresas tenemos que empezar a invertir en mejora de competitividad, certificaciones, adecuación de nuestros procesos productivos para poder entrar a esos mercados”, sostuvo el exministro de Producción.
Sica agregó otro elemento que considera relevante para las decisiones empresarias de largo plazo com es la dificultad de revertir posteriormente ese proceso de integración.
“Estos acuerdos tienen baja reversión; es muy difícil que un Gobierno pueda volver atrás. Esto es un camino de ida en el cual tenemos para aprovechar”, explicó.
La mirada política desde la Región Centro llegó a través del gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, quien participó del encuentro mediante un mensaje grabado.
“Si el sector privado y el sector público, si los tres poderes del Estado y los tres niveles del Estado trabajamos con un Norte muy claro, Argentina tiene una oportunidad de desarrollarse, pero fundamentalmente de crecer”, expresó el mandatario santafesino.
El planteo conectó con otro de los ejes de la jornada: la necesidad de que el crecimiento no quede concentrado únicamente en determinadas regiones y que las inversiones asociadas a energía, minería, agro y logística tengan impacto sobre las economías provinciales.
IDEA cuestionó nuevamente la carga impositiva
El cierre quedó a cargo de Santiago Mignone, presidente de IDEA, quien vinculó las expectativas empresarias con uno de los problemas que el sector privado mantiene dentro de su agenda: la estructura tributaria.
“Experiencia IDEA Rosario es parte de nuestra voluntad de aportar una voz activa desde el sector privado para que la Argentina pueda alcanzar un crecimiento sostenido”, señaló.
Mignone reveló además que “nuestra última encuesta entre directivos de empresas socias de IDEA mostró que hay una expectativa positiva sobre la economía”.
Sin embargo, marcó inmediatamente una de las principales preocupaciones que se vincula a la cuestión impositiva.
“Los impuestos distorsivos siguen siendo una discusión que tenemos que dar en todos los niveles de Gobierno”, afirmó.
Finalmente, el presidente de IDEA planteó cuáles son, desde la mirada de la organización empresaria, las condiciones que deberían mantenerse en el tiempo.
“Tenemos que lograr que nuestra economía deje de pendular, que no se discuta el rumbo que tenemos que sostener, que tiene que ver con la estabilidad macroeconómica, con la responsabilidad fiscal, con la integración al mundo, con la generación de empleo formal, con la educación y la seguridad jurídica”, concluyó.
Las definiciones de Rosario funcionan, además, como anticipo del 62° Coloquio IDEA, que se realizará entre el 30 de septiembre y el 2 de octubre en Mar del Plata bajo el lema “Invirtiendo la historia. 20 años: de promesa a potencia”.
El mensaje que quedó después del encuentro es relativamente homogéneo, con un empresariado que reconoce una oportunidad en sectores capaces de generar dólares como energía, minería y agro, mientras el Gobierno sostiene que una parte importante de las inversiones ya comenzó a canalizarse mediante el RIGI.
Pero entre el potencial y su materialización todavía aparece una lista de condiciones: capital, infraestructura, estabilidad regulatoria, competitividad, menor distorsión tributaria y una estrategia que pueda sostenerse más allá del corto plazo.



