El monto captado por las empresas en emisiones de Obligaciones Negociables es casi equivalente a los ingresos por exportaciones del 2025.
El sector energético, con el impulso del petróleo, el gas y la electricidad, cerró un 2025 con un desempeño récord en el mercado de capitales local en busca de un financiamiento históricamente complejo en el país. A través de 80 emisiones de Obligaciones Negociables (ON), un total de 28 empresas captaron 10.571 millones de dólares, una cifra que representó casi el 30% del financiamiento corporativo total del año.
Así lo refleja el informe de cierre de año elaborado por RICSA Sociedad de Bolsa para EconoJournal, que destaca una fuerte aceleración de las colocaciones en el último trimestre del año. Así, durante ese período se registraron 23 emisiones, en un contexto de mayor optimismo financiero luego de las elecciones legislativas de octubre, que permitió una reducción significativa en el costo del financiamiento.
Aunque en 2024 el sector había tenido una participación relativa mayor en el total de emisiones, durante el 2025 pudo registrarse un salto relevante en el volumen colocado. Así, el monto total creció un 15,1% interanual, al pasar de 9.183 millones de dólares a más 10.500 millones de dólares, evidenciando una mayor concentración en emisiones de gran escala.
Para dimensionar el impacto, el volumen de financiamiento obtenido por el sector energético fue prácticamente equivalente a los ingresos por exportaciones de Combustibles y Energía registrados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) en los primeros once meses del año, que alcanzaron los 10.005 millones de dólares.
De acuerdo con el informe, hubo además una gran concentración del financiamiento, ya que apenas cinco compañías explicaron el 68% del total emitido, siendo YPF el principal emisor del año, al captar poco más de uno de cada cuatro dólares canalizados por el sector a través del mercado de capitales.
Según explicó Gustavo Delbon, gerente de Riesgo, Estructuración y Mercado de Capitales de RICSA, todas las emisiones del sector energético durante 2025 correspondieron a grandes empresas, sin participación de pymes. A nivel agregado, el sector de Servicios Financieros lideró el ranking general de emisiones, con más del 40% del total, mientras que Energía se ubicó en segundo lugar.
En cuanto a la moneda de emisión, el predominio del dólar fue contundente. Las colocaciones denominadas en hard dollar alcanzaron los 9.958 millones de dólares y representaron más del 94% del total emitido, frente a una participación decreciente de instrumentos dólar linked y en pesos. Este cambio refleja una mayor preferencia por financiamiento en moneda dura y una reducción relativa de alternativas indexadas.
La evolución mensual de las emisiones también mostró una extensión progresiva de los plazos. La duration promedio ponderada pasó de 68 meses en 2024 a 74 meses en 2025, lo que evidencia una mayor disposición del mercado a financiar proyectos de mediano y largo plazo. Un caso emblemático fue la emisión de Pampa Energía en noviembre, con un plazo cercano a los ocho años y una tasa interna de retorno del 8,1%.
Desde RICSA señalaron que, en conjunto, los datos reflejan una mejora gradual en las condiciones de financiamiento, con tasas competitivas y plazos más extensos, especialmente para las ON en dólares. Estas emisiones presentaron rendimientos que oscilaron entre el 3,5% y el 11,9%, con una tasa promedio cercana al 8%.
De cara a 2026, el informe anticipa un escenario de mayor protagonismo del mercado de capitales como fuente de financiamiento para el sector energético. “El mayor dinamismo observado tras las elecciones refleja un cambio en las expectativas, con una percepción de mayor previsibilidad macroeconómica”, sostuvo Delbon, quien advirtió que la continuidad de esta tendencia dependerá de la evolución del riesgo país, la estabilidad cambiaria y el contexto monetario.
En ese marco, las necesidades de inversión asociadas al desarrollo de la producción y la infraestructura energética, tanto en oil & gas como en el sector eléctrico, seguirán impulsando la demanda de financiamiento de mediano y largo plazo. Las Obligaciones Negociables, concluye el informe, se consolidan así como una herramienta clave y flexible para acompañar ese proceso, en un esquema complementario con el financiamiento bancario y, de forma más selectiva, con el acceso a crédito externo.



