A pesar de este dato, revelado por un informe privado, el país mantiene el salario pretendido promedio más alto de América Latina.
Las expectativas salariales de los trabajadores argentinos mostraron una baja durante el último año, ya que registraron una caída de 7,95% en dólares oficiales y de 0,53% en dólares MEP entre abril de 2025 y abril de 2026, según un informe regional del sitio especializado Jobint.
A pesar de ese retroceso, Argentina continúa encabezando el ranking latinoamericano de salarios pretendidos. Actualmente, quienes buscan trabajo en el país solicitan en promedio 1.292 dólares mensuales al tipo de cambio oficial, por encima de los 1.210 de Chile, los 992 de Panamá, los 987 de Perú y los 811 de Ecuador.
El estudio muestra que la corrección observada en el último año ocurre luego de un período de fuertes incrementos en las remuneraciones requeridas. Desde enero de 2020, los salarios pretendidos en Argentina acumulan una suba de 53,08% medidos al dólar oficial y de 139,67% al dólar MEP, el mayor incremento entre los países relevados.
Detrás de Argentina se ubicaron Chile, con un aumento acumulado de 17,43%; Perú, con 15,9%; Ecuador, con 0,57%; mientras que Panamá registró una caída de 3,07%.
De acuerdo con el informe, la evolución de las expectativas salariales estuvo fuertemente condicionada por la dinámica inflacionaria de los últimos años. Entre enero de 2020 y abril de 2026, Argentina acumuló una inflación de 3.820,6%, muy por encima de los registros observados en el resto de la región.
La brecha de género, un problema que persiste
El informe también analizó las diferencias salariales según género. Desde 2020, Argentina registra una brecha de 13,4% entre los salarios requeridos por hombres y mujeres, la segunda más alta de la región, apenas por detrás de Chile, con 13,53%.
Durante abril de 2026, la diferencia en Argentina se ubicó en 9,37%, también la segunda más elevada del relevamiento regional. Aun así, mostró una mejora respecto de noviembre de 2025, cuando alcanzaba el 10,62%.
Panamá exhibe actualmente la menor brecha salarial de la región, con 4,2%, mientras que Perú y Ecuador registran diferencias de 10,47% y 7,11%, respectivamente.



