El Consorcio de Gestión del Puerto de Bahía Blanca, la Fundación Cethus y el Ministerio de Ambiente bonaerense iniciaron una capacitación técnica para medir y evaluar el impacto acústico de la actividad portuaria sobre el ecosistema del estuario.
El curso aborda la contaminación sonora subacuática generada por el tránsito de buques mercantes, las maniobras portuarias y las tareas de dragado, con el objetivo de desarrollar herramientas de monitoreo y gestión ambiental.
La formación incluye técnicas de monitoreo acústico pasivo mediante hidrófonos autónomos, equipos que permiten registrar de manera continua los sonidos bajo el agua y detectar variaciones en la presión sonora.
Los registros permitirán evaluar la exposición de la fauna marina al ruido en los canales interiores y sectores de mayor circulación naval. Entre las especies presentes en el estuario se encuentra el delfín franciscana (Pontoporia blainvillei), considerada de conservación prioritaria.
La iniciativa toma como referencia las directrices de la Organización Marítima Internacional (OMI) para reducir el ruido submarino asociado a los sistemas de propulsión, la maquinaria y el diseño de los cascos de los buques.
Según informó el Consorcio portuario, la capacitación apunta a fortalecer las capacidades técnicas locales para desarrollar futuros planes de monitoreo y mitigación del impacto acústico en las terminales del estuario.


