Según un informe de la UBA, desde 2023 ya se perdieron 224.000 puestos de trabajo y alcanza un nivel comparable al de agosto de 2018.
Más allá de que uno de los principales alfiles de la victoria del actual gobierno haya sido la lucha contra el gasto público, y la promesa de recortar empleos estatales, la realidad indica que es el sector privado el que viene sufriendo el mayor ajuste desde 2023.
Solo en agosto se perdieron 10.600 puestos de trabajo, una cifra seis veces superior a la de los estatales, donde se recortaron en 1.700 empleos; en casas particulares se destruyeron 800 puestos de trabajo, según el Área de Empleo, Distribución e Instituciones Laborales (EDIL–IIEP UBA), en base a cifras oficiales.
El dato surge del relevamiento elaborado a partir de registros del SIPA y la Encuesta de Indicadores Laborales (EIL), y confirma que la contracción del empleo asalariado registrado se sostiene y se concentra en empresas privadas.
La caída del empleo asalariado formal durante agosto marcó la cuarta consecutiva, con un retroceso de 13.100 puestos. La tendencia negativa se arrastra desde mayo, luego de un período de estancamiento entre fines de 2024 y comienzos de este año.
La comparación interanual refleja una pérdida de 33.000 empleos formales (-0,3%) y un retroceso de 224.000 puestos desde noviembre de 2023, previo al cambio de administración.
El informe señala que el sector privado registrado, con 6,23 millones de empleos, volvió a caer y alcanza un nivel comparable al de agosto de 2018, lejos del pico de agosto de 2023.
Desde noviembre 2023 a agosto 2025, se perdieron 139.000 empleos (-2,2%) del sector privado, mientras que en el público la caída alcanzó a 61.000 empleos (-1,7%). En esa estadística se refleja la imposibilidad del Gobierno de llevar adelante su discurso de recortar el empleo público, en pos de impulsar la economía y las iniciativas privadas.
Las caídas más significativas se dieron en intermediación financiera (-0,7%), seguida de la minería (-0,6%), y construcción (-0,5% mensual). En el otro extremo, Agro y Pesca, Suministro de Electricidad, Gas y Agua y Hoteles, y Restaurantes fueron los únicos sectores con una variación positiva (del +0,2%), mientras que Industria y Servicios Inmobiliarios lideraron la caída del empleo en términos absolutos.
Por provincias, el empleo privado cayó en 16 jurisdicciones, con Buenos Aires y CABA explicando 84% de la baja total del mes.
Por su parte, las trabajadoras de casas particulares muestran la mayor caída en el largo plazo: desde 2019, el sector perdió 61 mil puestos (-12,2%) y hoy está en niveles similares a los de 2013.



