El presidente del Banco Mundial, Ajay Banga, advirtió durante una reunión de ministros de Finanzas del G20 sobre la división del mundo ante la crisis de deuda y el cambio climático que agravaría la pobreza.
El recientemente nombrado presidente del Banco Mundial, Ajay Banga, advirtió ayer ante los ministros de Finanzas del G20, durante una reunión en India, sobre la “frustración” del Sur Global con los países ricos, generando una “desconfianza” que puede aumentar la división del mundo ante la creciente crisis de la deuda y el cambio climático.
Al impacto de la pandemia, se sumó inmediatamente el que supuso la invasión de Rusia a Ucrania y el consecuente aumento de la energía y las materias primas. Además, los efectos del cambio climático golpean a todos por igual, incluidas las naciones subdesarrolladas que son las que menos gases de efecto invernadero producen.
“Lo que me quita el sueño es la desconfianza que silenciosamente está separando al Norte del Sur, justo cuando necesitamos estar unidos”, dijo Banga en la reunión, durante las conversaciones de los ministros sobre las estructuras financieras internacionales.
“La frustración del Sur Global es comprensible. De muchas maneras están pagando el precio de nuestra prosperidad. Y aunque deberían contar más, les preocupa que los recursos prometidos se desvíen a la reconstrucción de Ucrania”, argumentó.
El Banco Mundial dijo estar trabajando en la forma de aumentar su capacidad de préstamo para alentar el crecimiento y el empleo. Pero al mismo tiempo avisó de que la economía futura no puede depender de una expansión a costa del medioambiente.
“La verdad es que no podemos soportar otro periodo de crecimiento a base de muchas emisiones” de gases de efecto invernadero, incidió Ajay Banga, norteamericano de origen indio, que asumió sus funciones el mes pasado.
Reestructuración de deudas: qué se habló en el G20
Estados Unidos indicó que los esfuerzos para reformar las instituciones multilaterales, como el Banco Mundial y otras entidades regionales, podrían desbloquear 200.000 millones de dólares en la próxima década.
Por otro lado, hubo poco avance en la cuestión de la reestructuración de la deuda en favor de los países de baja renta, que sin embargo era una prioridad del grupo de las veinte mayores economías, indicaron varios responsables.
China, segunda potencia económica mundial y principal prestamista de numerosos países de bajos ingresos de Asia y África, se ha opuesto hasta ahora a un acuerdo multilateral común.
Para la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, el proceso de reestructuración de la deuda “necesita ser más rápido y más eficaz”, ya que los costos del atraso para encontrar un acuerdo afectan sobre todo a los países deudores y su población.
Más de la mitad de los países pobres están sobreendeudados o cerca de estarlo, el doble que en 2015, alertó la secretaria norteamericana del Tesoro, Janet Yellen.



