Una fundación se encarga de recolectar residuos que pueden terminar en los océanos, para luego otorgarles una nueva vida útil.
La Fundación Boreal impulsa un proyecto que transforma tapitas plásticas en marcos de anteojos resistentes, livianos y modernos, entregados de manera gratuita a personas que no pueden acceder a ellos. La propuesta integra economía circular, inclusión y cuidado ambiental, demostrando que un residuo cotidiano puede convertirse en una herramienta concreta para mejorar la salud visual.
Con apenas 12 o 13 tapitas se fabrica un marco completo, lo que convierte a la campaña en un ejemplo de cómo un gesto simple puede generar un impacto enorme.
La iniciativa nació dentro del programa Promover Salud, centrado en la atención oftalmológica. En los últimos años, la Fundación ya ha donado miles de anteojos a personas en situación de vulnerabilidad. En 2025, gracias a alianzas estratégicas, dio un paso más: construyó su propia fábrica de marcos, integrando reciclaje, producción y acceso a la salud en un circuito sustentable.
El procedimiento del reciclaje es el siguiente:
- Recolección y clasificación de tapitas por color.
- Lavado y triturado para convertirlas en materia prima.
- Fundición e inyección en matrices para dar forma a los marcos.
- Acabado y ensamblado.
- Colocación de cristales en el laboratorio óptico según la receta de cada paciente.
El resultado es un anteojo terminado, listo para ser entregado gratuitamente, generando un triple impacto: económico, al impulsar el trabajo local en la fábrica, fortaleciendo la cadena de valor; ambiental, mediante la reducción de residuos plásticos y promoviendo el reciclaje; y social, ampliando el acceso a la salud visual y al bienestar de las personas que tienen dificultades oculares.
Educación y participación ciudadana
La propuesta cumple también un rol educativo, acercando el concepto de economía circular a la vida cotidiana. Familias, escuelas, empresas e instituciones pueden sumarse recolectando tapitas y acercándolas a los puntos habilitados o inscribiéndose en la web para coordinar la entrega.
“Queremos que cada persona entienda que esas tapitas que normalmente se descartan pueden convertirse en un insumo esencial de salud”, destacan desde la Fundación.
La campaña invita a familias, instituciones educativas, organizaciones y empresas a participar recolectando tapitas y acercándolas a las sedes de la Fundación en Tucumán, Salta, Mendoza, Santiago del Estero y Córdoba.
La iniciativa de la Fundación Boreal demuestra que la economía circular no es solo un concepto teórico, sino una herramienta real para ampliar derechos, reducir residuos y mejorar la calidad de vida. Cada marco fabricado con tapitas plásticas representa una oportunidad concreta para alguien que necesita ver mejor para estudiar, trabajar o desarrollarse.
Para más información, se puede escribir a: [email protected].



