A qué sectores favorece el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones y qué estímulos propone. Impacto en las pymes.
El Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) contiene beneficios fiscales, aduaneros y cambiarios durante 30 años, para atraer proyectos que superen los 200 millones de dólares, además de medidas destinadas a los incentivos para inversores. Será aplicable por dos años y prorrogable por un año más.
Según el mismo texto, establece “incentivos, certidumbre, seguridad jurídica y un sistema eficiente de protección de derechos adquiridos” para “titulares de un único proyecto” de inversiones de más de 200 millones de dólares.
Además de incentivar inversiones nacionales y extranjeras, el RIGI se propone promover el desarrollo económico, desarrollar y fortalecer la competitividad de “ciertos sectores económicos”, incrementar las exportaciones de mercaderías y servicios al exterior y generar empleo, entre otros puntos.
Entre los beneficios que impactarían directamente en las empresas que adhieran al régimen normativo, el Gobierno señaló una reducción del impuesto a las Ganancias del 35 % al 25 %, la devolución acelerada del IVA y retenciones cero para las exportaciones que surjan de estas inversiones.
De acuerdo con el vocero presidencial, Manuel Adorni, el RIGI “dará impulso a la economía, a las inversiones y al empleo” y permitirá “triplicar el nivel de las exportaciones en una década”, mientras atrae inversiones millonarias.

¿Cuáles son los sectores que se verán más beneficiados?
Este régimen podría potenciar la llegada de capitales a ciertos sectores claves de la economía: el sector forestoindustrial, el turismo, la infraestructura, la minería, la tecnología, la siderurgia, la energía, el petróleo y el gas.
En particular, sobre el sector de energía y minería, el Gobierno anunció que las empresas tienen destinados unos 100.000 millones de dólares en inversión para la próxima década, con foco en Vaca Muerta, zona que requerirá nuevas líneas de alta tensión para abastecer con energías renovables a grandes industrias, pozos petroleros y de gas, plantas de tratamientos y minas en la alta montaña, además de aeropuertos y emprendimientos hoteleros y gastronómicos para fomentar el turismo y los negocios.
Entre las inversiones que podría atraer este régimen se mencionó las obras vinculadas al litio, el desarrollo de energía verde, como la construcción de parques solares y eólicos.
El RIGI establece que de cada desarrollo se tendrá que proponer por lo menos un 20 % de la totalidad de inversión en proveedores de organizaciones nacionales, con la aclaración de que así sea “siempre y cuando la oferta de proveedores locales se encuentre disponible y en condiciones de mercado en cuanto a precio y calidad”.
En este sentido, podría beneficiar a las pymes locales que son proveedoras y contratistas de estos grandes proyectos, que proporcionan bienes y servicios necesarios para apoyar la operación de las grandes inversiones. Es deseable que en los sectores mencionados las iniciativas puedan generar empleo y fomentar el desarrollo regional a medida que se dinamiza la economía

¿Cuáles son los beneficios del RIGI?
- Impositivos: reducción de la alícuota del Impuesto a las Ganancias al 25 % para los Vehículos Titulares de un Único Proyecto (VPU). Amortización acelerada de bienes muebles e infraestructura. Transferencia de quebrantos impositivos no absorbidos dentro de los primeros cinco años. Devolución acelerada de saldos a favor de IVA en un plazo no mayor a tres meses. Pago del IVA a través de Certificados de Crédito Fiscal transferibles a terceros. Cómputo del 100 % del impuesto sobre débitos y créditos bancarios como crédito en el Impuesto a las Ganancias.
- Aduaneros: exención de derechos de importación para bienes de capital, repuestos, partes e insumos. Exención de derechos de exportación durante los primeros tres años para proyectos adheridos al RIGI.
- Cambiarios: libre disponibilidad de divisas para exportaciones de manera gradual (20 % el primer año, 40 % el segundo y 100 % a partir del tercero). Divisas para financiamiento local o externo sin restricciones.
- Estabilidad normativa: estabilidad impositiva, aduanera y cambiaria durante treinta años. Garantía de no afectación por normativas más gravosas.



