Por la Asociación Agrícola Ganadera de La Pampa (AAGLP)
La Mesa de Enlace de Asociaciones Agropecuarias Pampeanas se congregó el jueves con motivo de la crisis hídrica que afecta al oeste y sudoeste pampeano.
La Mesa de Enlace de Asociaciones Agropecuarias Pampeanas se congregó el pasado jueves en el Salón de Conferencias de la Asociación Agrícola Ganadera de La Pampa, en un esfuerzo conjunto por abordar la aguda crisis hídrica que aqueja al sector rural y productivo del oeste y sudoeste pampeano.
En primer lugar, se informó que aún no se ha alcanzado el flujo de 3,2 metros cúbicos por segundo, fijados por la Suprema Corte de Justicia Nacional, para el río Atuel. Esta situación representa un revés para la agricultura y ganadería en la zona, que dependen crucialmente del caudal de este recurso vital.
Asimismo, se hizo hincapié en el alto nivel de salinidad del agua en el cauce Salado-Chadileuvú-Cura Có, que en algunos casos duplica los valores de salinidad comparados con el agua de mar. Esta situación limita aún más las posibilidades de utilización de este recurso, afectando directamente la producción agropecuaria.
Otro punto de preocupación destacado fue la gran cantidad de hectáreas pampeanas que se encuentran inactivas o con limitaciones en su producción ganadera debido a la insuficiencia de agua, lo que ha obligado a muchos productores a incurrir en costos adicionales para su transporte en camiones.
Para enfrentar esta problemática, se propuso la construcción de una red de acueductos que se estima prestaría servicio a aproximadamente 3 millones de hectáreas, incluyendo áreas como Puelen-La Reforma-Chacharramendi, que ya ha excedido su vida útil.
La Mesa de Enlace se comprometió a llevar a cabo su próxima reunión mensual en la localidad de Limay Mahuida, donde se escuchará a productores y pobladores de diversos pueblos, con el objetivo de recabar perspectivas y propuestas. Además, se trabajará en llevar este tema a las instancias pertinentes en búsqueda de soluciones concretas.
En esta labor, se contó con la colaboración de miembros de la Fundación Chadileuvú, quienes aportaron valiosos insights sobre posibles estrategias a implementar.
La crisis hídrica no solo representa un desafío económico y social. Los habitantes de esta región no solo buscan producir y trabajar en sus tierras, sino que desean mantener viva la conexión con la tierra de sus antepasados. Confiamos en que el compromiso conjunto llevará a encontrar soluciones para superar esta difícil coyuntura.



