En enero de 2023, un total de 653.100 estadounidenses se consideraban oficialmente sin hogar, un 12 % más que un año antes.
El número de personas sin hogar en Estados Unidos a principios de 2023 aumentó un 12 % interanual con respecto al 2022, marcando un récord histórico según un informe publicado por el Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano de ese país (HUD).
La cifra de ciudadanos sin hogar se incrementó hasta 70.650 a lo largo del año, afirma el HUD. En enero de 2023, un total de 653.100 estadounidenses se consideraban oficialmente sin hogar, un 12 % más que un año antes y la cifra más alta desde que comenzó el recuento en 2007. Alrededor del 60 % de esas personas viven en albergues o refugios de diversos tipos, mientras que el resto sobrevive “en lugares no destinados a la residencia humana”, indica el informe.
Mientras tanto, un tercio de los afectados dijeron ser personas sin hogar crónicas. Se calcula que las personas de raza negra son las más propensas a acabar en la calle (37 %), y a ese grupo de población también pertenecían la mitad de las familias sin hogar con hijos en el momento del estudio.
Por su parte, las personas que se identifican como hispanas o latinas constituyen el 19 % de la población, pero representan el 33 % de las personas sin hogar. Además, más de una cuarta parte de los adultos sin hogar tienen más de 54 años.
Según el informe, el aumento del número de personas sin hogar se debe principalmente a la reducción de la oferta de viviendas disponibles. También tuvo un impacto significativo el levantamiento de la moratoria de desahucios impuesta por el gobierno de Joe Biden durante la pandemia de covid-19 para proteger temporalmente a quienes no podían pagar el alquiler.
“Sencillamente, no tenemos suficientes viviendas que la gente pueda permitirse”, afirmó al respecto Jeff Olivet, director ejecutivo del Consejo Interinstitucional sobre Personas sin Hogar de Estados Unidos. “Cuando se combina el rápido aumento de los alquileres y cuesta más al mes encontrar y mantener una vivienda, el resultado es este juego de las sillas”, añadió.
Además, la situación se ve agravada por una inflación récord y una creciente afluencia de inmigrantes, así como por un aumento de la pobreza después de la pandemia, agregó la organización.
La última estimación indica que gran parte de este aumento se debe a las personas que se han quedado sin hogar por primera vez. Con el aumento del número de familias sin hogar se puso fin a una tendencia a la baja iniciada en 2012.
Volviendo a la primera encuesta de 2007, Estados Unidos realizó progresos constantes durante aproximadamente una década en la reducción del número de personas sin hogar, ya que el gobierno se centró especialmente en aumentar las inversiones para proporcionar viviendas a los veteranos. El número de personas sin hogar se redujo de unas 637.000 en 2010 a unas 554.000 en 2017.
Dentro del aumento general, el número de personas sin hogar aumentó casi un 11 % entre los particulares, un 7,4 % entre los jubilados y un 15,5 % entre las familias con hijos.



