El informe reflejó una recuperación moderada en la ciudad durante marzo-abril, aunque advirtió que la región continúa afectada por la caída de ventas, las dificultades de financiamiento y el freno de la actividad económica.
El Centro Regional de Estudios Económicos de Bahía Blanca (CREEBBA) presentó su informe económico correspondiente al bimestre marzo-abril de 2026 y describió un escenario de “doble velocidad” en el sudoeste bonaerense. Mientras Bahía Blanca mostró señales de estabilización y una leve mejora en distintos sectores, las localidades de la región continuaron en terreno negativo, afectadas por la caída de ventas y las dificultades de financiamiento.
En Bahía Blanca, el indicador de situación general pasó de un saldo de -20 durante el primer bimestre del año a +4 en marzo-abril, reflejando una salida parcial del escenario contractivo. Según el relevamiento, la recuperación estuvo impulsada principalmente por la industria y los servicios, mientras que el comercio minorista tradicional continuó mostrando resultados negativos.
El informe también destacó cierta estabilidad en el empleo: el 75% de las empresas bahienses mantuvo sin cambios su planta de personal, aunque persisten recortes puntuales en sectores industriales y comerciales. Además, las expectativas empresariales continúan en terreno positivo y la inflación esperada para los próximos doce meses se mantuvo en torno al 30%.
La situación regional mostró un panorama más complejo. En distritos como Coronel Dorrego, Punta Alta, Coronel Pringles, Puan y Pigüé, el balance general empeoró y pasó de -17 a -22 puntos. Allí, las ventas registraron una fuerte caída respecto al bimestre anterior y las empresas señalaron mayores dificultades para acceder al crédito por las altas tasas y las exigencias bancarias.
A pesar de ese contexto, el empleo se mantuvo relativamente estable en el interior regional. El 90% de las empresas consultadas aseguró haber sostenido sus dotaciones de personal durante el período analizado.



