La principal criptomoneda bajó un 1,3%, mientras que algunas altcoins perdieron hasta un 3%. Las salidas de capital de los ETF y las expectativas sobre las tasas de interés de Estados Unidos marcaron la jornada del lunes.
Bitcoin cayó por debajo de los US$83.000 este lunes, en una jornada negativa para el mercado de criptomonedas. Ethereum retrocedió un 1,9%, hasta los US$2.490,25, mientras que Solana perdió cerca de un 3% y cotizó en US$107,37. Ripple también bajó, hasta los US$1,35, y Tron registró una caída del 0,1%, hasta los US$0,3296.
La tendencia estuvo vinculada, en parte, al balance negativo de los fondos cotizados en bolsa (ETF) relacionados con criptomonedas. Durante los últimos cinco días, estos instrumentos acumularon salidas netas por US$1.250 millones, el mayor registro desde junio.
Los ETF de Bitcoin solo tuvieron ingresos positivos el martes y el viernes, por menos de US$140 millones en conjunto. En cambio, las salidas alcanzaron los US$89,9 millones el lunes, US$484,9 millones el miércoles y US$244,1 millones el jueves.
La analista de BTC Markets Rachael Lucas señaló que los productos de inversión vinculados a Bitcoin, Ethereum y Solana enfrentaron una fuerte presión vendedora. Además, los fondos de Ether registraron sus mayores salidas de capital en más de ocho meses, en contraste con los ingresos observados a fines de septiembre.
La política monetaria estadounidense también estuvo entre los factores observados por los inversores. Las actas de la última reunión de la Reserva Federal (Fed) reflejaron el debate sobre posibles aumentos de las tasas de interés antes de fin de año, aunque no se había definido si la decisión se tomaría en octubre o diciembre.
En ese contexto, el mercado esperaba el dato de inflación de Estados Unidos correspondiente a septiembre, previsto para el miércoles. Las proyecciones estimaban que la inflación general interanual subiría del 3,4% al 3,7%, mientras que la tasa subyacente alcanzaría el 2,5%. El indicador era una referencia para evaluar las próximas decisiones de la Fed.
Por otra parte, la baja del petróleo aportó cierto alivio a los mercados internacionales. El presidente estadounidense, Donald Trump, anunció un acuerdo para que Rusia suministrara 300.000 toneladas métricas de diésel a los mercados nacionales e internacionales, en una medida que implicaba una flexibilización parcial de las sanciones sobre las importaciones rusas de crudo y derivados.
Trump también afirmó que Rusia y Ucrania habían acordado suspender los ataques contra infraestructuras energéticas. Sin embargo, las autoridades ucranianas señalaron que no habían sido consultadas sobre el acuerdo y los ataques rusos contra la red eléctrica del país continuaron.



