La entidad que dirige Jorge Brito se alió, mediante un desembolso de 75 millones de dólares, al gigante Telecom para pisar fuerte en el segmento que domina Mercado Pago.
En medio de una constante lucha entre bancos y fintechs, uno de los más importantes del país, Banco Macro, adquirió el 50 % de Personal Pay, la billetera virtual que es propiedad de Telecom. De esta manera el escenario cambia drásticamente, para dar paso a una situación híbrida donde las fronteras entre las entidades tradicionales y las nuevas aplicaciones digitales.
Detrás de los 75 millones de dólares que desembolsó la entidad presidida por Jorge Brito busca capitalizar la capilaridad de una de las billeteras con mayor crecimiento del país, apalancada en la estructura de clientes de Telecom. “Con esta nueva adquisición Banco Macro amplía su portafolio de negocios y potencia su llegada a más clientes a través de una propuesta de valor innovadora”, sentenció Brito tras cerrar el acuerdo.
Pero el movimiento no es aislado. Es la respuesta de la banca tradicional a un tablero que se reconfiguró: Mercado Libre ya solicitó su licencia para operar como banco, Ualá se convirtió en entidad financiera con la compra de Uilo (ex Wilobank) y el Grupo Galicia consolidó su ecosistema con Naranja X. Está claro que para posicionarse en el nuevo mapa económico, hay que contar con la velocidad y eficiencia de las apps tecnológicas, así como la espalda y la estructura jurídica que avalan a los bancos.
Anteriormente, por la elevada inflación, los bancos podían obtener rentabilidades nominales altas sin necesidad de salir a cazar clientes de forma agresiva. El spread bancario y la tenencia de títulos públicos mantenían el negocio. Tras un 2024 de ganancias extraordinarias pero un 2025 de rentabilidades negativas, la banca empieza a buscar nuevos negocios.
Bajo esta lógica, el banco se asemeja a una planta productiva que trabaja al 50% de su capacidad. Tiene el capital, pero no a quien prestárselo, y es por ello que requiere de atraer nuevos clientes.
Ahora, con la alianza Macro-Personal Pay, la fusión permitirá combinar “la practicidad de una billetera digital con una oferta de servicios ampliada y respaldada por un banco líder”. Roberto Nobile, CEO de Personal, lo definió como “tomar lo mejor del mundo banca y fintech para acelerar el crecimiento”. Ya no se trata solo de prestar la licencia; se trata de integrar verticales para reducir el costo de adquisición de clientes.
El objetivo es atacar un mercado de crédito vacante. Según datos del sector, existen más de 25 millones de personas desatendidas por el sistema tradicional en la región. El desafío es la asimetría de información: prestarle a un sector no bancarizado implica un riesgo alto, con pérdidas esperadas que pueden llegar al 28% o 30%.



