La terminal que busca llevar adelante YPF junto a la malaya Petronas genera controversias por su futura ubicación. El CEO de YPF dijo que podría ser en Punta Colorada, en Río Negro, y desde distintos sectores salieron a respaldar fuertemente a la opción bahiense.
El megaproyecto que prevé la construcción de una planta de Gas Natural Licuado (GNL), que permitiría a Vaca Muerta y al país dar el salto exportador, desde un principio estuvo pensado para llevarse a cabo en Bahía Blanca, incluso llegándose a reservar terreno en la terminal portuaria de Ingeniero White. Sin embargo, recientemente surgió la posibilidad de que finalmente se materialice en la provincia de Rio Negro, tras los pedidos del gobernador de esa provincia, con apoyo de su par neuquino y del CEO de YPF, Horacio Marín.
Marín, incluso, durante la última semana, aseguró que podría localizarse la planta en Punta Colorada, en Río Negro, lo que provocó la inmediata reacción de todo el arco productivo del sudoeste bonaerense, además de sectores académicos, sindicales y políticos. Autoridades, legisladores y referentes seccionales de Unión por la Patria, Juntos y La Libertad Avanza (LLA) coincidieron en la importancia de que la megainversión quede en territorio bonaerense, por lo cual se manifestaron y hasta hicieron presentaciones.
La importancia del proyecto de GNL para el Puerto de Bahía Blanca
Ayer se llevó a cabo una reunión ampliada extraordinaria del Directorio del Consorcio del Puerto de Bahía Blanca de la que participaron sectores productivos, académicos, gremiales, empresariales y políticos. En ese contexto, el ex presidente de la terminal y actual intendente bahiense, Federico Susbielles, le envió un mensaje al titular de YPF y le pidió que “si hay otra cosa que está evaluando que lo plantee con sinceridad para que lo podamos saber”.
“Técnicamente, no tenemos ninguna duda. Confiamos en que podamos defender este proyecto. Somos optimistas que va a primar la racionalidad”, precisó.
Para el jefe comunal, “el mejor interés para la Argentina es emplazar la planta en una ciudad donde hay infraestructura, ventajas logísticas, donde está el enclave industrial y los recursos humanos generados”.
“Argentina no está en condiciones de mal orientar sus recursos. Entendemos que hay un esquema de complementariedad con las provincias de la Patagonia, nos sentimos patagónicos, queremos trabajar con las provincias. Vaca Muerta tiene el 10 % de su capacidad de explotación en proceso: hay lugar para todos. En este momento es una discusión que no tiene razón de ser”, amplió.
En el encuentro, sentaron idéntica posición, entre otros, el jefe comunal de Coronel Rosales, Rodrigo Aristimuño; los senadores Sergio Vargas (LLA), Marcelo Feliú (UxP), Nerina Neumann (Juntos); y la diputada por el GEN Natalia Dziakowski. También, el rector de la Universidad Nacional del Sur, Daniel Vega.
Dijeron presente concejales, representantes de la Bolsa de Comercio, de la Corporación de Comercio, industria y Servicios, Bolsa de Cereales, Cámara de Permisionarios y Concesionarios, la Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (Apyme), la Cámara de la Construcción, la Asociación de Ganaderos, la Cámara Portuaria, la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), la Universidad Provincial del Sudoeste (UPSO), y la Confederación General del Trabajo (CGT).

Desde el Ejecutivo local sostienen que el Puerto de Bahía Blanca contiene accesibilidad náutica y no existe un requerimiento de obras de abrigo ni restricciones climáticas. Además, opera prácticamente todos los días del año, a diferencia de la alternativa rionegrina que operará entre un 30 y un 40 %. También, que la ciudad tiene una conectividad vial altamente superior, con cuatro accesos cercanos por rutas nacionales y tres por rutas provinciales.
A su vez, cuenta con un perfil industrial y una superficie compatible con los usos de suelo y áreas con alta especialización en oil & gas, capacidad instalada, universidades y mano de obra local y regional.
Incluso en materia de sustentabilidad, el estuario contiene sistemas de humedales y áreas de conservación insertas en un contexto de actividades industriales y portuarias, lo cual implica que tiene una evaluación estratégica ambiental que ordena el desarrollo y minimiza el impacto en relación a Punta Colorada.



