Municipio, universidades, organismos científicos, puerto y empresas firmaron una declaración con objetivos de desarrollo y aplicación de IA hacia 2030.
Representantes del Municipio, universidades, organismos científicos, entidades portuarias y el sector empresario firmaron una declaración para impulsar una agenda común de inteligencia artificial, innovación y desarrollo productivo en Bahía Blanca.
El documento establece una agenda común para promover el desarrollo y la aplicación de inteligencia artificial en la producción y plantea la necesidad de articular capacidades entre el sector público, el sistema científico-tecnológico y las empresas.
La declaración fue firmada durante el cierre del BahIA Summit 2026, que reunió durante dos jornadas a más de 300 investigadores, especialistas, empresarios y representantes del sector público. El encuentro abordó aplicaciones de inteligencia artificial vinculadas con la industria, el agro, el puerto y las PyMEs.
Entre sus principales planteos, el documento propone desarrollar conocimiento y tecnología propios, formar recursos humanos especializados y favorecer la incorporación de inteligencia artificial a actividades productivas y a la gestión pública. También convoca a generar mecanismos de cooperación institucional y políticas de largo plazo.
El acuerdo establece cinco líneas de trabajo con horizonte en 2030: articular un ecosistema regional permanente de inteligencia artificial; transformar desafíos en proyectos de conocimiento e innovación; desarrollar talento; impulsar la adopción de IA y la creación de empresas tecnológicas; y medir el desarrollo del ecosistema.
La firma estuvo a cargo del intendente Federico Susbielles; el presidente del Consorcio de Gestión del Puerto de Bahía Blanca, Santiago Mandolesi Burgos; la directora del CONICET Bahía Blanca, Silvia London; la vicerrectora de la Universidad Nacional del Sur, Andrea Castellano; el presidente de la Unión Industrial de Bahía Blanca, Gustavo Elías; la secretaria de Ciencia y Tecnología de la UTN, Marta Vidal; el presidente de la Bolsa de Cereales, Maximiliano Abraham; y el presidente del Polo Tecnológico, Gabriel Hernández.
La propuesta apunta a que la articulación entre estas instituciones se traduzca en proyectos concretos, transferencia tecnológica, nuevas empresas, formación y aplicaciones de inteligencia artificial vinculadas con las necesidades productivas de la región.


