Para facilitar el desarrollo, el Gobierno ofrece financiamiento por $1.600.000.000 a economías regionales. Los fondos surgen del Banco Centroamericano de Integración Económica.
Con el objetivo de impulsar el desarrollo en las pymes, el Gobierno inició con asistencia financiera por $1.600.000.000, para las economías regionales, fondos provenientes del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE).
Los fondos se canalizan a través de la Secretaría de Planificación del Desarrollo y la Competitividad Federal del Ministerio de Economía, a cargo de Jorge Neme. Los destinatarios son las federaciones del sector agropecuario, nucleadas en cooperativas y asociaciones.
“Los beneficiarios de los fondos operan en sectores de las economías regionales que van desde la producción azucarera, hortícola y frutícola, vitivinícola, lácteos y apícola. La inversión está dirigida a fortalecer el capital de trabajo de estas asociaciones y generar herramientas que faciliten a los productores agropecuarios superar la reciente crisis ambiental”, explicaron fuentes oficiales.
“Esta sinergia con los organismos multilaterales de crédito es clave porque generamos herramientas accesibles para las organizaciones; permiten a las pequeñas y medianas empresas sostener y consolidar sus actividades”, indicaron.
Este monto de financiamiento se distribuye en sendos proyectos: Federación de Cooperativas de Corrientes Limitada; Federación de Cooperativa Federadas; Federación De Cooperativas Cañeras y Agropecuarias de Tucumán; Federación de Cooperativas Apícolas; Unión De Trabajadores De La Tierra; Federación De Cooperativas Vitivinícolas Argentinas, Fecovita.
Proyectos de riego
En Roma, sede de la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y el desarrollo), el secretario de Planificación del Desarrollo del Ministerio de Economía, Jorge Neme, y el gobernador de Catamarca, Raul Jalil, avanzaron hace semanas en proyectos de riego. Se trata de aquéllos vinculados a la ampliación de hectáreas irrigadas.
Para Neme, uno de los objetivos del gobierno, es ampliar la superficie irrigada de la Argentina, que hoy cuenta con 2.100.000 hectáreas bajo riego, que es sólo el 5% del área sembrada de la superficie. En este sentido, explicó: “Para que haya un crecimiento sustancial del producto agropecuario y se generen nuevos empleos, tenemos que planificar una Argentina que pueda regar más de 5.000.000 de hectáreas, lo que sería sumar 2 puntos y medio más de productividad”.



