Estará en la localidad de Ituzaingó, y generará 13.000 puestos de trabajo, además de posicionar a la provincia como líder global en la industria forestal de alta tecnología.
La provincia de Corriente recibirá la mayor inversión privada de su historia, así fue anunciado por el gobernador Juan Pablo Valdés. Se trata de una planta de industrialización de fibra de pino de alta calidad, que se instalará en Ituzaingó, en el norte correntino, con una inversión de 2000 millones de dólares.
“Hoy dimos un primer paso muy importante para el desarrollo de nuestra querida provincia”, celebró el mandatario tras reunirse con Alejandra Aranda, CEO de ARPULP S.A., la firma que llevará a cabo el proyecto. Según detalló Valdés, la llegada de esta fábrica de última generación generará 13.000 nuevos puestos de trabajo entre empleos directos e indirectos, impactando en sectores como el transporte, la construcción, el comercio y la gastronomía local.
La importancia de la seguridad jurídica y los beneficios logísticos
Para el gobernador, este anuncio es el resultado de una política de estado sostenida en el tiempo. “Esto es posible porque generamos las condiciones para que el sector privado confíe, garantizando seguridad jurídica e infraestructura estratégica mediante nuestros 18 parques industriales y los puertos de Corrientes e Ituzaingó”, enfatizó.
La planta será la más grande del mundo en su tipo (fibra larga de pino) y utilizará tecnología de vanguardia. El proyecto cuenta con el respaldo del fondo de inversión Pegasus, que se encargará de la búsqueda de financiamiento a gran escala para sostener el desarrollo de las obras.
El cronograma de puesta en marcha ya tiene plazos definidos. Aranda anticipó que durante 2026 la prioridad será la realización de un estudio ambiental profundo, alineado con los estándares internacionales más exigentes. En 2027 se avanzará con la ingeniería básica y de detalle, mientras que la fase de construcción propiamente dicha está proyectada para el período 2028-2030.
Dada la magnitud de la planta, el aspecto ecológico será central. Los trabajos de evaluación ambiental ya comenzaron y están a cargo de la consultora ECONSUL, que trabajará de forma articulada con el Instituto Correntino del Agua y del Ambiente (ICAA).
Con el denominado “Proyecto Ituzaingó”, Corrientes da un salto técnico en la cadena de valor forestal. La planta no solo procesará materia prima local, sino que elevará los estándares de producción de toda la región, consolidando a la provincia como un polo industrial de referencia en el mercado internacional de la celulosa y el papel.



