El titular de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), Alberto Abad, anunció ayer las cifras que reflejaron un aumento del 33,1 por ciento en la recaudación a nivel nacional, que fue determinado por 224.065 millones de pesos.
Según informó el gobierno nacional, este aspecto fue impulsado por el rendimiento superlativo del impuesto al cheque, el impuesto a las ganancias y el impuesto al valor agregado (IVA).
Abad expresó que el buen rendimiento de la recaudación fiscal “es el producto de una mayor actividad económica, un fuerte proceso de fiscalización, en un contexto en el que baja la inflación”. Las cifras de septiembre implicaron un aumento interanual del 33,1 por ciento, en relación al mismo mes de 2016, que además fue más alto que el porcentaje de inflación, que ronda por el 22 por ciento.
[su_note note_color=”#e3e3e3″]En lo que va de 2017, la recaudación llegó al 1 billón 899 mil millones de pesos. En rigor, el ingreso de dinero al Estado por parte del impuesto a las ganancias aumentó en un estrepitoso 50 por ciento, compuesto por un 52 por ciento de alza en el aspecto impositivo y un 32 por ciento en el costado aduanero. [/su_note]
Los números que corresponden a la fracción impositiva de la erogación por ganancias se deben, en parte, a un ajuste y corrimiento de vencimientos que se llevó adelante y que resultó en un acumulamiento de los plazos de pago, terminando en el agrandamiento del número registrado como ingreso a los erarios públicos.
Por otro lado, las devoluciones del impuesto al valor agregado aumentaron hasta alcanzar los 1.950 millones de pesos, implicando una multiplicación por cinco, “lo que representa capital de trabajo que vuelve a las empresas, en especial a las economías regionales”, sostuvo Abad. Por parte del sector del agro, los productores “continúan reteniendo cosecha, y la van liquidando a medida que ellos lo consideren conveniente”.



