La petrolera estatal puso en marcha un plan piloto con 5000 unidades hechas con material reciclado que busca mejorar la logística, la seguridad y el uso cotidiano en millones de hogares que no cuentan con gas por red.
YPF lanzó una revolucionarias garrafas plásticas que prometen brindar mayor seguridad, menor esfuerzo físico y más sustentabilidad para los usuarios que dependen de ellas para tener gas en sus hogares. En una primera instancia, funcionará una prueba piloto de 5000 unidades para uso hogareño en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). Por ahora hay cinco distribuidoras seleccionadas para comercializarlas, pero sólo en territorio bonaerense.
Las garrafas de plástico con Gas Licuado de Petróleo (GLP) pesan un 65% menos que las tradicionales hechas de acero, lo que permitiría un manejo más sencillo y menos trabajoso porque pesan 7,5 kilos cuando están vacías y hasta 21 kilos si están llenas.
En el caso de las garrafas de acero tradicionales, las más chicas -que suelen ser las de uso residencial- pesan unos 20 kilos vacías y 35 kilos con su carga de gas licuado.
Ahora, en la provincia de Buenos Aires comenzarían a comercializarse las de plástico que pesan 21 kilos llenas. En un futuro no se descarta la oferta de los demás tamaños de garrafas para uso hogareño, con las más voluminosas de hasta 45 kilos.
En una primera etapa, el objetivo es monitorear su recibimiento en los hogares de la provincia de Buenos Aires pero desde YPF Gas señalaron aque si la iniciativa prospera y el cambio de material es bien recibido por los usuarios, las garrafas de plástico podrían comercializarse en todo el país y ser una solución para aquellos que no están conectados a la red de gas debido a lo alejado de sus viviendas.
Materiales sustentables y mayor seguridad
Las garrafas de plástico están hechas de fibra de vidrio y resinas y tienen una estructura plástica de alta resistencia que recubre el compartimento del gas licuado. Resiste impactos, altas temperaturas y es 100% reciclable, y al tener paredes traslúcidas es posible notar cuánta cantidad de producto contiene.
Uno de los detalles más importantes es que este tipo de garrafa no tiene el riesgo de explosión en caso de incendio porque su material no permite la rotura del recipiente a pesar de que contiene un líquido presurizado.
Desde la compañía afirmaron que las garrafas de plástico cumplen con las normas ISO 9001, ISO 11119-3, EN 12245, EN 14427, DOT-SP 12706 y TC-SU-5931, entre otros estándares internacionales de seguridad y eficiencia.
Como contrapunto, puede indicarse que la garrafa de plástico será más cara que la de acero, que hoy oscila entre los $ 18.000 y $ 25.000 para la presentación de 10 kilos.



