La minera canadiense Jaguar Uranium invertirá en dos proyectos estratégicos en Chubut y Mendoza, ante el aumento de la demanda por el renovado auge de la energía nuclear.
La minera canadiense Jaguar Uranium confirmó que cuenta con los fondos para una campaña de exploración de dos años en Chubut y Mendoza. La firma salió a la bolsa de Nueva York con acciones y en un lapso de dos días obtuvo 25 millones de dólares para invertir en sus proyectos de uranio en el país así como un sitio en Colombia.
El comunicado de la firma confirmó el interés que existe tanto en el uranio como en las inversiones en la Argentina. Esto se da a la par de que volvió a funcionar la central nuclear de Kashiwazaki-Kariwa, la más grande del mundo, en Japón, luego de quedar paralizada tras el accidente de Fukushima, producido por un terremoto y un posterior tsunami.
La inversión que presentó Jaguar Uranium corresponde a la de una exploración en sus etapas iniciales. El Director Ejecutivo de la empresa, Steven Gold, explicó en el comunicado de la empresa que “con este financiamiento, Jaguar está ahora bien posicionada para profundizar la exploración en ambos proyectos, respaldada por un sólido conocimiento técnico histórico, con el objetivo de llevar cada uno a una decisión de producción eventual”.
De esta manera, el uranio en la Argentina vuelve a tener buenas noticias. Con 18 proyectos en distintos estadíos de exploración en Chubut, Mendoza, Río Negro y Santa Cruz, además de otros de menor escala en otras provincias.
La demanda de la energía nuclear
Esta iniciativa responde directamente al incremento del interés por la energía nuclear. Es que mientras en los primeros años del siglo XXI esta producción fue perdiendo apoyo internacional, los desafíos para encontrar fuentes de energía renovables marcaron la necesidad de retomar este tipo de producción. Así, Europa se encuentra reactivando sus centrales, en Asia también y el precio del uranio ha ido creciendo.
En el caso de la Argentina, las tres centrales activas funcionan con combustible que es refinado en el país, pero cuya materia prima se importa. A pesar de que hubo producción mineral hasta hace algunas décadas, las minas se abandonaron y las nucleoeléctricas tuvieron que empezar a comprar en el exterior.
Además de los yacimientos en Chubut, la canadiense Jaguar Uranium trabaja en la actualidad en Huemul, la que fue la primera mina de uranio del país, ubicada en Malargüe, Mendoza. En 2023 la compañía se quedó con los derechos del yacimiento, que operó entre 1955 y 1975, periodo en el que obtuvo 500.000 libras de óxido de uranio en su forma de yellow cake, la materia prima del combustible.
También en la provincia mendocina está Sierra Pintada, que fue la última mina en producir minerales de uranio, antes de que se abandonara este tipo de minería en el país. El sur de Mendoza cuenta tanto con historia, capacidad industrial y potencial geológico para este sector que vuelve tomar fuerza en el actual contexto.
Con el interés renovado en la exploración de minerales de uranio, la Argentina tiene potencial de completar nuevamente toda la cadena de producción de energía nuclear, siendo independiente. Es que en la actualidad el país importa el yellow cake, con el que hace varios procesos industriales para finalmente tener combustible para sus reactores.
En la actualidad hay varios proyectos con potencial, tanto las antiguas minas que estuvieron en producción, como Huemul o Sierra Pintada, como objetivos nuevos. En este último grupo se ubica Ivana, una exploración que lleva adelante Blue Sky en Río Negro, que podría volver a completar el ciclo nuclear a nivel nacional.



