Según las estimaciones del equipo de Sergio Massa, el torneo juvenil reportará a la economía un ingreso millonario gracias a la potencial llegada de más de 230 mil turistas, además de lo que FIFA otorga al organizador. El certamen se jugará del 20 de mayo al 11 de junio.
En un contexto de escasez de reservas y números en rojo, el Gobierno nacional encontró una inesperada fuente de ingresos en el Mundial Sub-20, que se celebrará en Argentina luego de la confirmación de este lunes por parte de FIFA y AFA. Según las estimaciones del equipo de Sergio Massa, ministro de Economía, el torneo juvenil acercará al país a más de 230 mil turistas y lo beneficiará con 600 millones de dólares.
A finales de marzo, la entidad que rige el fútbol mundial decidió quitarle la sede a Indonesia debido a que los gobernadores de dos provincias del país asiático quisieron impedir la participación de Israel por defender la causa palestina. Allí, la AFA vio una doble oportunidad: la de organizar el Mundial, con todo lo que ella conlleva, pero también la de hacer participar al seleccionado de Javier Mascherano, que no había logrado clasificarse mediante el torneo disputado para ese fin, ocupando el puesto dejado por los juveniles indonesios.
Ahora, tras pulir algunos detalles de logística y firmar el decreto con el Ministerio de Turismo y Deportes a cargo de Matías Lammens, el presidente Claudio Chiqui Tapia comunicó que el certamen se disputará en la tierra de los campeones del mundo.
“Es una oportunidad económica de recibir miles de turistas, de generar divisas, trabajo, de recibir tecnología que los organizadores a nivel internacional traen para el desarrollo de este evento. Obviamente en este sentido aspiramos a que los gobiernos provinciales y las distintas subsedes cumplan también su parte y estemos a la altura de la oportunidad que representa organizar un Mundial como este”, expresó Massa en conferencia de prensa.
En lo que va del 2023, según fuentes oficiales, pasaron por el país unos 2,3 millones de turistas desde el extranjero. Y se espera que en estas tres semanas del Mundial lleguen unos 230 mil extranjeros. “Estimamos una gran cantidad de visitantes de todo el mundo, sobre todo de países limítrofes”, indicó Lammens.
Esto representaría, en términos de divisas, cerca de 600 millones de dólares. aunque no se explicarán en el ingreso de visitantes exclusivamente, sino en gastos de organización de FIFA en estas tierras. Vale remarcar que el turismo receptivo reportó en estos cuatro meses y medio del año un ingreso de 1.600 millones de dólares, según voces del Ministerio de Turismo.
Empleo
Seis provincias recibirán a las 24 delegaciones nacionales que disputarán la copa. Las sedes (De las 8 propuestas finalmente serán seleccionados 6) fueron definidas teniendo en cuenta la actividad que realizan los equipos en competencia, por lo que los estadios elegidos no pertenecen a ningún club en particular, con excepción del Centenario de Chaco, propiedad de Sarmiento de Resistencia, que milita en categorías de ascenso nacional. Los otros estadios en consideración son: Único de La Plata, Bicentenario de San Juan, Padre Martearena de Salta, Malvinas Argentinas de Mendoza, Mario Kempes de Córdoba, Madre de Ciudades de Santiago del Estero y Único de San Luis.
Las provincias que acaben siendo sedes recibirán un importante impacto en cada una de las economías regionales, más allá del empleo de cerca de 1.200 personas por partido considerando logística, seguridad y organización entre otros aspectos.
Desde el ministerio de Economía destacaron que ser anfitrión de este tipo de encuentros globales deja como beneficio un nuevo impulso al turismo receptivo, como resultado de una alta exposición del país ante los ojos del mundo.
Esto se traduce en un aporte positivo a la actividad por varios años. Se estima que el efecto sería un aumento de al menos un 5% anual a partir de este año, lo cual representa más de 360.000 nuevos turistas al año y un incremento del ingreso anual de divisas cercano a u$s300 millones.



