Si bien el 2025 estuvo marcado por una desaceleración de la inflación general, los costos en la logística y el transporte mantuvieron durante la mayor parte del año una tendencia hacia el alta.
Según un informe de la Cámara Empresaria de Operadores Logísticos (CEDOL), el índice de costo logístico en Argentina ha aumentado de manera mensual durante 2025, con variaciones mensuales significativas, impactando directamente en los precios de bienes y servicios.
En este sentido, el índice de costo logístico con transporte registró un incremento de 3,27% en el mes de octubre y un interanual de 30,52% según el informe realizado junto con el Centro Tecnológico de Transporte, Tránsito y Seguridad Vial (C3T) de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN).
Más Industrias dialogó con Juan Martín Piccirillo, director técnico de CEDOL, quien explicó que la variación del índice “responde a la evolución del costo de los insumos requeridos para poder prestar el servicio con indicadores diferentes según la operación”.
De este modo, las variables principales que determinan el costo logístico con transporte se encuentran determinadas por “el combustible y la mano de obra, en ese orden de importancia, siendo también muy relevantes reparaciones y material rodante”, indicó Piccirillo.
Continuando con el informe emitido por CEDOL, durante el mes de octubre, además de un incremento en la mano de obra, influyeron los aumentos en combustible (3,09%), lubricantes (5,50%), neumáticos (3,83%), reparaciones (2,77%), material rodante (2,19%), seguros (5,51%), costos financieros (10,36%), gastos generales (1,02%) y peajes (0,48%).
Por otro lado, en cuanto al costo logístico sin transporte, el cual según explicó Piccirillo “se corresponde con las operaciones de almacenamiento, intensivas en mano de obra, y donde también influyen otros rubros como energía eléctrica, alquiler de depósitos, film stretch y pallet”, los datos arrojan un aumento del 2,47% para el mes de octubre y un acumulado del 27,13% en lo que va del 2025.
Asimismo, más allá del tipo de cambio, hubo incrementos en film stretch (5%), IPIM (3,69%), seguridad (2,83%), comunicaciones (2,16%) y energía (0,33%). Alquileres y pallets se mantuvieron sin cambios.
Cabe mencionar que, además del incremento en los insumos industriales, el componente salarial fue un factor decisivo que impactó en forma directa teniendo en cuenta que en octubre entró en vigencia el segundo tramo del acuerdo paritario.
Por su parte, el referente de CEDOL aseguró que “los índices de distribución urbana tienen los mismos componentes, pero su participación relativa es diferente, siendo la mano de obra la de mayor impacto”.
En el análisis acumulado, los indicadores reflejan una diferencia superior a los tres puntos entre los costos con transporte y aquellos que no lo incluyen. Esta brecha evidencia el peso cada vez mayor de los insumos vinculados a la movilidad y a la energía dentro de la estructura logística.
De esta manera, tras una fuerte volatilidad durante el primer semestre, los últimos meses exhiben una mayor estabilidad en la variación mensual. Sin embargo, persisten desafíos estructurales que continúan condicionando el desempeño del sector como la evolución del tipo de cambio, las sucesivas rondas de negociaciones salariales y la presión de los costos financieros.
Contexto económico nacional
“Hoy un operador tiene mayores posibilidades para incorporar tecnología de punta o trabajar en la mejora de la eficiencia, lo cual era mucho más difícil en un contexto de inflación de tres dígitos y restricciones a la importación”, aseguró Piccirillo.

Asimismo, el referente de CEDOL habló sobre las políticas públicas vigentes y aseguró que “muchas de las medidas en curso son celebradas por el sector, tales como la desburocratización, facilitación de trámites y la implementación del remito digital”.
En relación con el uso de transporte bitren, una de las medidas impulsadas por el gobierno actual que permite su libre circulación en la mayoría de la Red Vial Nacional, sin restricciones de horario, el especialista lo catalogó como positivo. Sin embargo, destacó que “un bitren puede ser conveniente para determinado tipo de productos y tráficos, pero no es una solución que brinde mejoras generalizadas”.
Así también, Piccirillo fue optimista al referirse a los recientes anuncios por parte del gobierno vinculados a concesiones viales en relación con “los grandes déficits de infraestructura, un problema de larga data en el país”, dijo y agregó que “tanto los avances en concesiones ferroviarias, del cual pueden beneficiarse cargas a granel, agrícolas y mineras, los cuales se proyectan con gran crecimiento para los próximos años, como la modernización en cuestiones laborales e impositivas generan perspectivas positivas no sólo para el sector logístico, sino para la actividad económica en general”.
No obstante, según el especialista “es indudable que dichas operaciones serían beneficiadas por una mejor infraestructura y mejores condiciones operativas, pero resulta prematuro estimar un nivel de incidencia de dichas medidas en los costos logísticos”.
Por último, Piccirillo remarcó la importancia de distinguir entre los costos incluidos en los índices y aquellos que no lo están, ya que estos indicadores miden sólo las variaciones mensuales de los costos logísticos, excluyendo las improductividades externas.
Estructuras logísticas en transformación: el impacto del nuevo contexto
Con márgenes más ajustados, la logística se vuelve un factor estratégico clave para el desempeño industrial, lo que obliga a las empresas a revisar y optimizar sus operaciones dentro de la cadena productiva.

En este sentido, Más Industrias dialogó con Ernesto Castagnet, ingeniero industrial y uno de los fundadores de la Diplomatura en Logística y Gestión de la Cadena de Suministro de la Universidad Nacional del Sur (UNS).
Castagnet aseguró que “hoy en día la logística forma parte de una actividad transversal. Antes, la gestión de la cadena de suministro abarcaba solo el ingreso y salida del producto. Hoy comienza desde el proveedor y el análisis de costos, y termina con la logística inversa con el retorno del producto, algo impensado hace veinte años”.
Asimismo, el especialista explicó que, en un contexto en donde la competitividad del mercado es más exigente, “la logística es un factor decisivo en términos de costos para la empresa y por eso debe ser un proceso bien planificado, ejecutado y monitoreado, permitiendo producir al menor costo posible a través de la eficiencia”, dijo.
En materia de avances tecnológicos y su creciente incorporación en los procesos logísticos, Catagnet destacó que “hoy la tecnología permite principalmente reducir costos, agilizar los procesos y mejorar la satisfacción del cliente”.
Sin embargo, el ingeniero resaltó el hecho de que “soy de los primeros que recomienda la utilización de recursos como el celular o la inteligencia artificial, pero siempre con criterio y teniendo una formación determinada en el tema”.
Por último, Castagnet aseguró que el principal desafío que enfrentan hoy las empresas es la formación en la mano de obra. “Se necesita gente capacitada en el tema, desde lo básico que es armar un remito, hasta lo más complejo que incluyen procesos de automatización mediante el uso de tecnología”, indicó y agregó que “si bien el uso de las nuevas tecnologías también forma parte de los desafíos de una empresa, si no disponen de mano de obra capacitada el uso de la misma por sí sola no sirve de nada”.



