La firma patagónica tendrá el mismo dueño que los helados Persicco, empresario que además tiene otras marcas bajo su control. La apuesta es a exportar hacia otros mercados como Brasil o Colombia.
La histórica chocolatería patagónica Abuela Goye cambió de dueño, e iniciará una nueva etapa a partir de esta negociación. La marca, fundada en 1980 y convertida en un emblema del sur argentino, fue adquirida por Esteban Wolf, empresario vinculado al mundo de los helados, con marcas bajo su propiedad como Chocorísimo, Guapaletas, y Persicco.
Wolf habría desembolsado por lo menos un millón de dólares para adquirir la firma chocolatera, según trascendió. En sus planes, además, está potenciar la marca para conquistar mercados más allá de las fronteras nacionales.
La compra responde a una estrategia clara: equilibrar un negocio históricamente marcado por la estacionalidad. Las heladerías concentran su mayor actividad en los meses de calor, por lo que la incorporación de una marca de chocolates permite sostener el consumo durante todo el año.
“Abuela Goye es una de las primeras y más importantes chocolaterías de la Argentina. Tiene tradición, tiene cultura”, destacó Wolf, quien busca capitalizar ese valor simbólico tanto a nivel local como internacional.
El plan de crecimiento es ambicioso. La compañía proyecta abrir cerca de 24 locales durante este año, combinando sucursales propias con franquicias.
Pero el foco no está solo en el mercado interno. El grupo ya avanza en su expansión hacia Latinoamérica, con desembarcos previstos en Chile, Brasil y Colombia. Según adelantó el empresario, ya hay franquicias confirmadas y acuerdos de distribución en marcha.
“El objetivo no es solo recuperar el terreno perdido en la Argentina, sino hacer volar la marca en toda Latinoamérica”, afirmó Wolf.
Una marca con historia que busca reinventarse
Con más de cuatro décadas de trayectoria, Abuela Goye representa una parte importante de la identidad gastronómica de la Patagonia. Ahora, bajo nueva conducción, inicia un proceso de transformación que buscará combinar tradición con expansión.
El desafío será claro: mantener la esencia que la convirtió en un clásico, mientras se adapta a un mercado cada vez más competitivo y globalizado.



