Invierten en proyectos científicos con soluciones para la industria

Más Industrias
Seguinos en

La Planta de Ingeniería Química (PLAPIQUI) -uno de los institutos dependientes de la Universidad Nacional del Sur (UNS) y el CONICET- destinará casi 800 mil pesos para financiar cinco proyectos de alcance industrial y/o social. Dentro de los seleccionados, figuran el reemplazo de grasas trans, mejorar la extracción de soja, un espacio de consulta sobre la viabilidad de proyectos, o elementos que permitan saber si un medicamento está desaconsejado por su sobreexposición a la luz solar. Tres recibirán 180 mil pesos cada una, y otras dos 120 mil.

Los fondos se utilizarán para financiar actividades que permitan validar la «idea proyecto», es decir, verificar la existencia de la necesidad o el problema al cual se le pretende dar respuesta, formular una propuesta de valor para la solución postulada y diseñar estrategias de marketing tecnológico cuando corresponda.

Las propuestas, presentadas por investigadores, becarios y profesionales de la citada entidad científica fueron seleccionadas en el Programa de Apoyo a las Ideas Proyectos, que se realiza por vez primera cargo de la Oficina de Transferencia de Tecnología.

«El objetivo es fomentar investigaciones científicas y tecnológicas, orientadas hacia aplicaciones de interés de empresas o instituciones, promoviendo la interacción con los sectores productivos y sociales para la generación de nuevos productos y servicios», explicaron desde el Instituto.

Todas las iniciativas:

Planta Piloto Multipropósito: El proyecto pretende consolidar una plataforma web para la producción o escalado de investigaciones ya avanzadas en su etapa de laboratorio y ofrecer un servicio de investigación y desarrollo integral a empresas. “La idea surge en 2013 a partir del desarrollo de una planta piloto para un cliente que buscaba comercializar en el país un almidón modificado para la industria farmacéutica. Así comenzamos a pensar en ofrecer un servicio con las características mencionadas. Detectamos diferentes necesidades en empresas, como validar productos o empresas, desarrollar nuevos productos o producir lotes pequeños. Para eso hay que contar con la infraestructura adecuada, recursos humanos y experiencia en procesos a escala piloto. Entonces planteamos diferentes acciones como adecuación de las facilidades existentes, conformación de un equipo multidisciplinario y vinculación con el sector académico y productivo”, explicó el doctor Diego Boldrini. La plataforma facilitaría la interacción y la comunicación con el cliente, ya que este podría pre cargar allí los requisitos de su proyecto, facilitando el vínculo y optimizando tiempo y recursos. A eso se sumarán rondas de negocios y capacitaciones, entre otras acciones, comentan desde UNS.

Filmymaster: Se presenta el desarrollo de un aditivo para obtener películas que sean transparentes, con capacidad de barrera de rayos UV (para evitar la degradación del producto que está envasado) y de menor costo de producción que las disponibles en el mercado. En este caso, se aplicaría en los envases de los packs de aguas saborizadas, cervezas o gaseosas.

“Nuestra propuesta es obtener películas transparentes con capacidad de barrera a la radiación UV. ¿Qué ventajas tiene nuestra propuesta? Primero su originalidad, porque se obtienen envases secundarios transparentes, con protección contra la radiación UV que permiten la visualización del producto. Segundo, no sería necesario imprimir la película reduciendo así los costos y mejorando los tiempos de producción. Además, es versátil porque se lo puede utilizar para múltiples aplicaciones, inclusive para envases primarios en contacto con alimentos”, sostuvo Gabriela Passaretti.

Sustituto Graso Saludable: “La evidencia científica vincula el consumo de ácidos grasos trans (AGT) y grasas saturadas de los alimentos de producción industrial al desarrollo de enfermedades cardiovasculares, renales, cáncer y diabetes, entre otras. La demanda de una alternativa sana a los AGT y grasas saturadas crea obstáculos tecnológicos para la industria de alimentos. Si bien una posible solución sería el reemplazo de la grasa sólida por aceites vegetales como tal, en la mayoría de los casos las propiedades finales del producto se ven perjudicadas. Esta Idea Proyecto busca solucionar la problemática antes mencionada a través del reemplazo total o parcial de las grasas sólidas por oleogeles, que son materiales semisólidos formulados con una proporción de aceite vegetal igual o mayor al 90%. De esta manera la composición de los mismos resulta muy similar a la del aceite utilizado, representando una ventaja desde el punto de vista nutricional, pero su funcionalidad resulta ser la de un material semisólido, similar a las grasas que se busca reemplazar. Con ello se logra el objetivo de tener productos más saludables, con contenido reducido de grasas saturadas y 0% de grasas trans”, dijo sobre esta iniciativa la doctora Camila Palla, una de las autoras del proyecto a UNS.

Tech-Gate Platform: Se basa en la utilización de partículas que cambian de color ante diferentes estímulos, como la temperatura, luz o cambio de PH. Por ejemplo, se podrían incorporar esas sustancias en una crema y al blíster de un medicamento, liberando otro color al estar expuestos a una temperatura mayor de la aconsejada. También en texturas, como por ejemplo una remera, que al cambiar de tono evidencia que estuvo expuesta a una alta graduación de rayos UV, explican desde UNS.

“Así, la utilización de estos materiales inteligentes permitiría mejorar la calidad de un producto y/o servicio, como también el desarrollo de nuevos. Tech-Gate Platform ofrece la capacidad de brindar soluciones “a medida” a necesidades o problemas específicos, dado que permite combinar distintas sustancias indicadoras y soportes para responder a diferentes estímulos. En tal sentido, la posibilidad de realizar múltiples combinaciones de estos materiales permitiría diseñar diversos productos inteligentes, combinando sinérgicamente sus propiedades”, explicó la doctora Loreana Gallo.

ExtratAR: Este proyecto busca optimizar el proceso de extracción de aceite de soja mediante el desarrollo de un software que permita disminuir los costos energéticos de operación en el sector de oleaginosos. Según la doctora María Elena Carrín, “optimizar el proceso de extracción de aceite de soja llevaría a disminuir el consumo energético que se necesita para elevar el contenido proteico de la harina. Propone el desarrollo de un software, basado en modelos matemáticos, que permita simular el funcionamiento del extractor y, por lo tanto, predecir de manera sistemática, frente a las diferentes composiciones y caudales de alimentación, como impactarán las variables operativas en la calidad del producto”.

Más Industrias

Facilitamos la creación de Alianzas Inteligentes. +industrias, más que una revista.