La exportación como motor de crecimiento y expansión empresarial sirve de ejemplo para aquellos empresarios y empresarias que deseen aprovechar las oportunidades que brinda el comercio internacional.
En diálogo con Más Industrias, Hernán Carrasco, gerente de Comercialización de la agroindustria exportadora Gente de la Pampa, compartió la experiencia de exportación de la empresa, que comenzó en los años ´90. Reconociendo la importancia de diversificar el riesgo y tener más opciones de negocios, apostaron por aprovechar las oportunidades que se presentaban en el mercado internacional.
Como en cualquier nueva iniciativa, se presentaron desafíos al comenzar a exportar. La logística, las regulaciones y los aspectos comerciales y de pagos representaron retos desconocidos para la empresa. Por ello se apoyaron en el conocimiento y la experiencia de otros exportadores, consultando a personas que ya se encontraban en el negocio. A prueba y error, superaron los obstáculos y adquirieron el conocimiento necesario para tener éxito.
Años después, la Agencia I-COMEX La Pampa los llamó y les brindó asistencia. “Cuando nos contactaron ya exportábamos, pero nos ayudaron invitándonos a ferias, exposiciones y enviándonos contactos e potenciales clientes”, remarcó Carrasco. Esta colaboración fue clave para fortalecer la estrategia de exportación y ampliar la red de negocios de Gente de La Pampa.
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La firma exportó principalmente a países limítrofes, donde tienen ventajas competitivas en términos de logística. Su enfoque se ha centrado en los productos más exitosos: el aceite de girasol refinado y el aceite refinado de girasol Alto Oleico. Estos productos fueron demandados por su calidad y lograron captar la atención de los clientes extranjeros.

La promoción y el marketing fueron elementos clave en su estrategia de exportación. La empresa utilizó diversos canales, como el marketing digital, ferias comerciales, eventos internacionales y visitas a potenciales clientes, para dar a conocer sus productos en el extranjero. Estas actividades les permitieron no solo fortalecer su presencia comercial, sino también obtener valiosa información de mercado y conocer las últimas novedades del sector. Su enfoque personalizado y adaptado a las necesidades específicas de cada cliente fue una de las claves de su éxito.
En cuanto a los beneficios económicos y comerciales, la exportación les permitió diversificar el riesgo y ampliar su cartera de clientes. Esta actividad impulsó su crecimiento y generó nuevas oportunidades de negocio, contribuyendo a su prestigio y reconocimiento en el mercado.
Carrasco, basado en su propia experiencia, ofrece consejos a otros empresarios PyME que están considerando iniciar sus actividades de exportación. Les anima a intentarlo y destacó: “Al principio puede parecer complejo, pero con el tiempo trae numerosos beneficios. Hay que consultar con otras empresas que ya se dedican a la exportación para obtener experiencias y conocimientos”.
La exportación ofrece una serie de ventajas significativas para las empresas, como el crecimiento, la diversificación de riesgos, la mejora de las capacidades internas y la reducción de los desniveles estacionales de la demanda interna. La historia de éxito de Gente de la Pampa es un ejemplo para aquellos empresarios y empresarias que deseen aprovechar las oportunidades que brinda el comercio internacional.



