Un informe del CREEBBA destaca que el complejo local reúne el 56,3% de la capacidad instalada petroquímica de Argentina, genera cerca del 67% de la producción nacional y concentra el 43% de las exportaciones del sector. Además, analiza las inversiones que podrían impulsar una nueva etapa de crecimiento.
El polo petroquímico de Bahía Blanca se consolida como el principal del país. De acuerdo con un informe del Centro Regional de Estudios Económicos de Bahía Blanca Argentina (CREEBBA), concentra el 56,3% de la capacidad instalada petroquímica nacional, genera alrededor del 67% de la producción del sector y aporta el 43% de las exportaciones argentinas de productos petroquímicos.
El estudio señala que la industria petroquímica transforma gas natural y petróleo en materias primas que abastecen a numerosas cadenas productivas, entre ellas la del plástico, los fertilizantes, la industria farmacéutica, la química y la textil. Además, representa una importante fuente de empleo calificado.
El complejo bahiense está integrado por Compañía Mega, Dow Argentina, Profertil y Unipar Indupa. Entre las cuatro empresas producen materias primas, bienes intermedios y productos finales que se abastecen entre sí dentro del propio complejo y luego se destinan a distintas industrias.
La participación de Bahía Blanca resulta determinante en varios productos. El polo concentra el 95,8% de la producción nacional de etileno y el 89,8% del amoníaco. Además, es el único productor argentino de polietilenos y de PVC, dos insumos utilizados por múltiples actividades industriales.
El informe también indica que las empresas operan con altos niveles de utilización de su capacidad instalada, por lo que el crecimiento del sector dependerá en buena medida de las inversiones previstas para los próximos años.
Entre los principales proyectos figura la ampliación que evalúa Profertil para duplicar su capacidad de producción de urea, de 1,3 a 2,6 millones de toneladas anuales. A eso se suma la iniciativa presentada por Pampa Energía para construir una segunda planta de urea en Bahía Blanca, con una inversión estimada en 2.400 millones de dólares y una capacidad proyectada de 2,1 millones de toneladas por año.
El informe también menciona el proyecto anunciado por TGS, que contempla una inversión de 3.000 millones de dólares para ampliar las instalaciones de procesamiento en Tratayén, construir un poliducto hasta Bahía Blanca y una nueva planta de fraccionamiento y almacenamiento en la ciudad. En paralelo, Compañía Mega ya completó la primera etapa de ampliación de su planta local con una inversión de 260 millones de dólares y prevé una segunda fase entre 2026 y 2028.
Para el CREEBBA, estas inversiones permitirán ampliar la disponibilidad de materias primas para el polo, reducir la necesidad de importaciones en algunos productos y profundizar la integración del complejo petroquímico bahiense. El informe concluye que esa expansión está estrechamente vinculada al desarrollo de Vaca Muerta y al crecimiento esperado de las exportaciones energéticas y petroquímicas, además de fortalecer el abastecimiento de industrias como la plástica, la textil, la de fertilizantes, la salud y el transporte.



