Subió 22 % durante enero, ante la desdolarización creciente y su valor como alternativa ante los cambios bruscos que la economía mundial presenta.
El precio del oro vuelve a romper récords al superar los 5.300 dólares por onza (28,35 gramos), impulsado por la debilidad del dólar y la expectativa global por la decisión sobre las tasas de interés que tome la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed). Ayer tocó los 5.311,08 dólares, su valor más alto registrado.
El oro ya había superado durante la madrugada la barrera de los 5.200 dólares, y el martes había marcado otro récord en 5.182,11 dólares.
En lo que va de enero, el metal acumula una suba del 22,82%, después de cerrar 2025 en 4.319,37 dólares.
Por qué sube de esta manera el oro
Analistas explican que el oro se consolidó como un activo esencial de diversificación, sostenido por dos factores principales:
- Desdolarización progresiva de los bancos centrales, que aumentan sus reservas en oro.
- Tensiones geopolíticas que fortalecen la demanda de activos refugio.
Este doble impulso mantiene al metal en una tendencia alcista que se profundiza cada vez que el dólar se debilita o se anticipan cambios en la política monetaria estadounidense, pese a que se había batinicado un efecto “burbuja” que finalmente no sucedió.
La plata también avanza
La plata acompaña la tendencia alcista: subió 2,05%, hasta los 114,37 dólares por onza.
El martes había escalado 7,85%, hasta los 112 dólares, aunque sin superar su máximo reciente de 117,71 dólares alcanzado el día anterior.



