El índice del INDEC acumuló un incremento de 19,2% durante los primeros siete meses de 2026. Los materiales avanzaron 1,6% en julio, mientras que los salarios y los gastos generales aumentaron 2,5%. La mano de obra ya registra una suba interanual de 39,1%.
El costo de construir volvió a subir en julio, aunque esta vez la principal presión no llegó desde los materiales sino desde los salarios y los gastos asociados a la ejecución de una obra.
El Índice del Costo de la Construcción (ICC) elaborado por el INDEC aumentó 2,1% respecto de junio y alcanzó una variación de 32,5% frente al mismo mes del año pasado. Desde diciembre acumula un incremento de 19,2%.
La composición permite identificar dónde está concentrada actualmente la presión. Los materiales aumentaron 1,6% durante el mes, bastante menos que la mano de obra y los gastos generales, que avanzaron 2,5% en ambos casos.
La diferencia se amplía cuando se mira el recorrido de los últimos doce meses. Mientras el capítulo materiales aumentó 24,9%, la mano de obra acumuló 39,1% y los gastos generales, 34,4%. En los primeros siete meses del año las variaciones fueron de 13,3%, 23,9% y 22,5%, respectivamente.
La mano de obra fue además el componente que explicó la mayor parte del movimiento mensual. De los 2,11 puntos porcentuales que aumentó el índice general, 1,20 puntos provinieron de ese capítulo. Los materiales aportaron 0,65 puntos y los gastos generales, los 0,26 restantes.
Detrás del aumento salarial aparece el acuerdo de la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (UOCRA) firmado el 19 de mayo y homologado a comienzos de junio, que estableció nuevos valores desde julio para las categorías comprendidas en el Convenio Colectivo de Trabajo 76/75 y una asignación extraordinaria no remunerativa.
Dentro del capítulo, la mano de obra asalariada subió 2,6% mensual, 40,7% interanual y 24,6% desde diciembre. Los subcontratos avanzaron algo menos: 1,8% en julio, 30,5% respecto de un año atrás y 20,4% durante 2026.
El impacto del acuerdo salarial incluso trasciende ese capítulo. El INDEC explicó que también repercute sobre los gastos generales porque allí se computa el costo del sereno, alcanzado por la misma resolución.
A eso se agregaron durante julio actualizaciones en las tarifas eléctricas de Edenor y Edesur, en los valores correspondientes a conexiones de gas y en los servicios de consumo y conexión de agua y cloaca.
Así, el costo de la construcción empieza a mostrar una composición diferente de aquella asociada exclusivamente con el encarecimiento de cemento, hierro o ladrillos: los componentes laborales y determinados servicios avanzan ahora a una velocidad mayor que el promedio de los materiales.
No se ve en el dato anual, pero el aumento se moderó
La comparación con mayo permite observar esa tensión. En aquel mes, el costo de la construcción había aumentado 2,7%, impulsado por una suba de 3,5% en mano de obra y de 4% en gastos generales. Materiales había avanzado 1,6%, exactamente el mismo porcentaje registrado ahora en julio.
Dos meses después, la variación mensual general se redujo a 2,1% y las subas salariales y de gastos generales fueron menores. Sin embargo, el registro interanual siguió escalando: pasó de 29% en mayo a 32,5% en julio.
También creció naturalmente el acumulado dentro de 2026, desde 12,8% al quinto mes hasta 19,2% al séptimo.
La desaceleración mensual, por lo tanto, todavía convive con una comparación anual que continúa elevada y en la que la mano de obra se convirtió en el capítulo de mayor aumento.


