Las distintas cámaras de comercio indicaron que la contracción alcanza un 30 % desde el año pasado.
La conurbación que crean Plottier y Centenario con Neuquén capital muestra dos realidades, ya que mientras en la ciudad cabecera de la provincia el nivel de actividad se mantiene relativamente estable, en sus satélites las ventas cayeron fuertemente desde el año pasado a la actualidad.
El nivel de actividad en Neuquén maquilla lo que sucede cruzando las calles Río Colorado o Trabajadores de la Industria. Las cámaras que agrupan a comerciantes indicaron que en Plottier las ventas por unidades registran una caída desde el segundo semestre del año pasado. En la ciudad de Neuquén, en cambio, las ventas por unidades en supermercados minoristas y mayoristas se mantiene y en algunos casos aumentó.
Un relevamiento en supermercados locales en los rubros de consumo alimenticio indica que las ventas por cantidad de unidades se mantuvo, sin registrar una caída como la que se mide a nivel nacional de un 30 %.
“Las ventas más o menos se han mantenido, pero sin tener en cuenta las grandes superficies nacionales que nuestra cámara no agrupa”, precisó el presidente de Asociación de Comercio, Industria, Producción y Afines del Neuquén (Acipan), Daniel González.
Alimentación y productos de consumo básicos mantienen el nivel de ventas en la ciudad de Neuquén, no así en una ciudad del conurbano como Plottier. Desde el segundo semestre del año pasado se registra una tendencia a la disminución de las unidades vendidas. Fernando Zurita, presidente de la Cámara de Comercio de la provincia, contó que se puso un incentivo a fin de año con la entrega de vales con descuentos con lo que tampoco pudieron revertir la baja. “Hubo un crecimiento del movimiento en la ciudad, pero en unidades todos vendieron un 30, 35 % menos que el año 2022. Y en enero pasó lo mismo”, dijo.
El fenómeno, según la visión de la Cámara, es similar a otras localidades del conurbano de la ciudad de Neuquén donde los vecinos consumen lo necesario y se evitan los gastos que pueden significar un incremento del nivel de endeudamiento.
González acotó que habló con cinco supermercados medianos de la ciudad capital a partir de que le dijeron que no habían sentido una baja importante en la cantidad de unidades vendidas. “Primero pensé que se trataba de un error, pero después la pude confirmar”, declaró y describió, de todas formas, que por fuera de los artículos alimenticios y de primera necesidad, hay una reducción del consumo, como en los comercios del Bajo de la ciudad. Muchos de estos locales pasaron hasta dos días de enero sin abrir la caja para realizar una venta.
Además, González diagnosticó que los formadores de precios aumentan por encima del dólar y del IPC de donde resulta el aumento de la inflación y que la actividad relacionada con Vaca Muerta tiene su propia dinámica y sus proveedores mantienen las ventas en forma constante. La situación regresiva se puede sostener por algunos meses y hasta ahora no se han registrado cierre de comercios.
La ciudad de Neuquén tiene, en comparación con otras ciudades de la región, lo que se conoce como economía de escala y es un gran atractor para compras de clientes provenientes de localidades vecinas.



