La transición energética dejó de ser una promesa para convertirse en una realidad en todo sentido y la industria automotriz, una de las llamadas a liderar el cambio, lo expresa claramente: el tercer fabricante de autos del mundo, próximo a convertirse en el segundo, es la marca china BYD, que se dedica a la producción de vehículos eléctricos e híbridos.
El ascenso meteórico de la firma asiática en los últimos tres años desplazó a Tesla como la principal proveedora de autos eléctricos y, gracias a la demanda de una movilidad sustentable, superó a gigantes como Ford o General Motors en la cantidad de unidades comercializadas.
Con casi 4 millones de vehículos vendidos, sólo la superan Toyota y Volskwagen en lo que respecta exclusivamente a marcas porque el grupo BYD también ha comenzado a consolidar otras líneas de producción bajo los nombres de Yangwang, Denza y Fang Cheng Bao.
Otro hecho relevante es que tanto Toyota como Volskwagen presentan caídas en sus niveles de venta año a año. Por su parte, BYD registró un crecimiento exponencial del 41,2 %, lo que hace presumir que en poco tiempo subirá un escalón en el podio de los mayores fabricantes de autos del mundo.
Pero, ¿qué es BYD?
Nació hace tan sólo 29 años como una empresa que producía pilas recargables, principalmente para celulares. El nombre se lo debe a su ubicación original, en la autopista Yadi, con el sufijo Bi para estar posicionada delante alfabéticamente. Luego, su lema “construye tus sueños” fue incorporado por la coincidencia del nombre con las iniciales de la frase en inglés (“build your dreams”).
El fundador fue Wang Chuanfu, un químico oriundo de Shenzhen, donde hoy la firma continúa teniendo su sede central. Esta ciudad es el centro tecnológico de China. Allí tienen su sede multinacionales como Huawei, Tencent y DJI, la fabricante de drones más grande del mundo.
En 2005 lanzaron su primer vehículo, ya en ese entonces 100 % eléctrico. Actualmente exploran formas de movilidad sustentable que van más allá de los autos tradicionales. Transportes públicos, utilitarios personales, generación y almacenamiento de energía (fabrica las baterías que usa, por ejemplo, Toyota) son algunos de los rubros que esta firma abarca, contando con más de treinta centros industriales.
Luego de conquistar el Sudeste Asiático y Medio Oriente, van por los mercados de Europa y Sudamérica, donde crecen a pasos agigantados. En el Viejo Continente están por inaugurar su primera fábrica allí, en la ciudad húngara de Szeged.
Su asignatura pendiente son los Estados Unidos, donde el temor a la competencia china hace que la tarea de ingresar sea sumamente compleja. Sin embargo, ya anunciaron la construcción de una futura planta en México para abastecer al resto de América y competir contra Tesla en su propio hogar.

El futuro de la movilidad sustentable
Cuando parecía que la apuesta por la electromovilidad había entrado en stand by por los costos elevados y las urgencias que ponían el foco en otras problemáticas, la irrupción de BYD sacudió al mercado automotriz y a la industria en su totalidad.
La firma, que planea poseer su propia flota marítima para abaratar costos de exportación, está demostrando que es posible combinar el deseo de un futuro más verde con el éxito económico y la innovación tecnológica.
BYD llega a la Argentina
En sintonía con su plan de expansión internacional, BYD confirmó su desembarco en Argentina. La compañía ya inició la búsqueda de ejecutivos para su operación local, lo que marca su decisión estratégica de establecer una presencia formal en el país.
Su llegada se produce en el marco de un nuevo Régimen de Vehículos de Nuevas Energías, que habilita la importación de autos eléctricos e híbridos sin aranceles, facilitando su competitividad frente a los modelos tradicionales.
En una primera etapa, BYD ingresará al mercado argentino con los modelos Dolphin Mini, Dolphin (ambos eléctricos) y Song Pro (híbrido).
Con una oferta que abarca desde opciones accesibles hasta unidades de alta gama, BYD se prepara para competir en diferentes segmentos y ser uno de los protagonistas en la transformación del mercado automotor argentino hacia una movilidad más sustentable.



