Los sueldos registrados en Bahía Blanca volvieron a quedar por debajo de la inflación y cerraron 2025 con una pérdida real del poder adquisitivo.
Según el último informe del Índice de Salarios (ISAL), en diciembre 2025 las remuneraciones crecieron un 2,6%, mientras que los precios medidos por el IPC-CREEBBA avanzaron un 2,9%, profundizando una tendencia que se sostuvo durante gran parte del año.
Con este resultado, el acumulado anual alcanzó el 25,7%, frente a una inflación del 29,9%. La diferencia de 4,2 puntos porcentuales se tradujo en una contracción real del 3,2% al cierre de 2025, consolidando un escenario adverso para el poder de compra de los trabajadores registrados de la ciudad.

El informe señala que, si bien durante el último bimestre del año la brecha entre sueldos y precios tendió a moderarse, los ajustes continuaron ubicándose mayormente por debajo del nivel general de inflación. En ese contexto, se registraron incrementos en 12 de los 19 convenios colectivos relevados.
La evolución en términos reales muestra que los valores deflactados retrocedieron hasta niveles similares a los de agosto de 2024. Aun así, el indicador se mantiene un 4,5% por encima del piso registrado en abril de 2024, el momento más bajo de toda la serie analizada.

En términos interanuales, el informe advierte que los efectos de las bajas bases de comparación de 2024 comenzaron a diluirse a lo largo de 2025, lo que derivó en variaciones reales cada vez menores y, finalmente, negativas hacia fin de año.
Los datos de diciembre son provisorios y podrían modificarse en función de nuevos acuerdos paritarios con carácter retroactivo. Sin embargo, el balance general del año confirma que, pese a las recomposiciones nominales, no se logró acompañar el ritmo de los precios.



