El municipio acordó con las principales firmas de la ciudad para reforzar la infraestructura hidráulica y resolver problemas estructurales.
En Bahía Blanca realizarán obras de infraestructura necesarias para evitar que se repitan las duras inundaciones que afectaron a la ciudad de una forma novedosa, poniendo en marcha un mecanismo de financiamiento mediante el aporte único de empresas químicas, petroquímicas, petroleras y cerealeras que financiarán un fondo específico para obras en 2026 y 2027.
Con esta iniciativa, Bahía Blanca incorpora una herramienta inédita de cooperación público-privada que se orienta a resolver problemas estructurales de la ciudad mediante obras hidráulicas específicas, focalizadas y definidas como esenciales para la seguridad urbana. El aporte será equivalente a la sobretasa que ya abonan las empersas, más un aporte anual adicional de las compañías cerealeras.
El plan permite ejecutar 13 intervenciones prioritarias en toda la ciudad, orientadas a reforzar la capacidad de desagüe, prevenir anegamientos y mejorar la respuesta ante eventos climáticos. Entre ellos; nuevos conductos pluviales, ampliación de los acueductos ya existenes, canalizaciones y mejoras en cuencas urbanas.
El acuerdo está respaldado por la Unión Industrial de Bahía Blanca y la Cámara de Permisionarios, y posiciona al sector privado como actor central en la recuperación de la infraestructura hídrica local tras episodios climáticos que evidenciaron vulnerabilidades estructurales.
Las empresas del polo industrial, que es uno de los complejos químicos y petroquímicos más relevantes del país, además de séptimo nodo agroexportador del mundo, asumirán así un rol directo en la ejecución de obras de impacto urbano inmediato, orientadas a fortalecer la capacidad de drenaje y reducir riesgos para miles de residentes. El esquema de financiamiento permitirá acelerar proyectos demorados y garantizar la continuidad de intervenciones en distintas cuencas, distribuidas en barrios centrales, zonas industriales y áreas periurbanas.



