La futura planta de urea y amoníaco demandaría una inversión millonaria además de generar miles de empleos.
Bahía Blanca dio un nuevo paso hacia una de las inversiones industriales más importantes proyectadas para la Argentina en los últimos años. El Municipio firmó un memorándum de entendimiento con Fertil Pampa para avanzar en la instalación de una planta de producción de amoníaco y urea granulada en el área portuaria local.
La iniciativa contempla una inversión estimada en 2.400 millones de dólares y busca transformar gas de Vaca Muerta en fertilizantes de alto valor agregado, reforzando además el perfil petroquímico y exportador de la ciudad.
La futura planta se emplazaría sobre un predio de aproximadamente 80 hectáreas y tendría capacidad para producir unas 2,1 millones de toneladas anuales de urea granulada, uno de los fertilizantes más utilizados por el sector agropecuario.
Según las estimaciones difundidas, el proyecto podría generar alrededor de 3.500 puestos de trabajo directos y unos 10.000 indirectos durante sus distintas etapas.
El complejo incluirá plantas de amoníaco y dióxido de carbono, líneas de producción de urea, sistemas de almacenamiento e infraestructura energética y logística vinculada al puerto bahiense.
Desde el Ejecutivo municipal señalaron que el acuerdo apunta a consolidar las condiciones necesarias para avanzar con una de las inversiones privadas más relevantes previstas para la región en las últimas décadas.
La construcción podría comenzar hacia mediados de 2026 y demandaría cerca de cuatro años de obra, con el inicio de las operaciones comerciales proyectado entre 2029 y 2030. Además, la compañía inició gestiones para incorporar el proyecto al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).



