Volkswagen anunció que Audi va a pagar 800 millones de euros de multa en Alemania por el “dieselgate”, el fraude en el control de emisiones de sus autos en Europa y Estados Unidos.
De esta manera, Audi aceptó la multa propuesta por la Fiscalía de Munich, según explica el grupo Volkswagen, propietario de la marca, en un comunicado. Al aceptar la multa, se cierra el proceso judicial abierto en Alemania.
El caso de los motores diésel trucados salió a la luz en septiembre de 2015, cuando la Agencia para la Protección del Medio Ambiente (EPA) estadounidense denunció a Volkswagen. La EPA acusó a la marca de haber instalado en 11 millones de sus vehículos diésel (600.000 de ellos vendidos en Estados Unidos) un programa informático capaz de manipular los resultados de las pruebas de contaminación y esconder las emisiones reales, hasta 40 veces superiores a las permitidas.
El importe contempla el abono de una multa máxima de 5 millones de euros, según lo dispuesto en la legislación del país, así como la devolución de beneficios económicos por parte de la empresa de 795 millones de euros. Volkswagen reconoce que el pago afectará negativamente a sus resultados en 2018.
La Fiscalía determinó que Audi incumplió sus obligaciones de supervisión en el departamento que verifica la conformidad normativa de sus vehículos. Como consecuencia, entre 2004 y 2018 determinados motores diésel del tipo V6 y V8 desarrollados por la empresa no cumplieron con los estándares establecidos.
Audi tampoco pudo detectar que los motores diésel del tipo EA288 (Gen3) en Estados Unidos y Canadá y del tipo EA 189 en todo el mundo, desarrollados por Volkswagen estaban equipados con un software ilegal para trucar la medición de emisiones.
El presidente de Audi, Rupert Stadler, fue detenido en junio pasado en el marco de la investigación, acusado de “destruir pruebas”.
Volkswagen aceptó la multa impuesta en Alemania por el trucaje de los motores para enmascarar los niveles reales de emisiones. En Estados Unidos, el grupo acordó en 2016 con el Gobierno federal solucionar las demandas a cambio de 14.700 millones de dólares.
La Comisión Europea (CE) investiga también si el grupo Volkswagen junto a los fabricantes alemanes de vehículos BMW y Daimler acordaron no competir en el desarrollo y aplicación de sistemas de reducción de emisiones nocivas.



