La inversión apunta a ampliar la producción de fertilizantes y reducir importaciones.
La compañía agroindustrial Adecoagro avanza en el desarrollo de un ambicioso proyecto para ampliar la capacidad de Profertil, que podría implicar una inversión de entre 1.500 dólares y 2.000 millones de dólares. Así lo confirmó su CEO, Mariano Bosch, quien señaló que la construcción de una planta de esta magnitud demandaría entre tres y cuatro años.
El proyecto se enmarca en un contexto de fuerte demanda regional de fertilizantes nitrogenados. Actualmente, entre Argentina y Brasil se importan más de 10 millones de toneladas de urea por año, mientras que la producción local alcanza apenas 1,3 millones, lo que abre una oportunidad significativa para sustituir importaciones y fortalecer la producción regional.
Bosch destacó que la clave para el desarrollo de este tipo de iniciativas es la disponibilidad de gas natural, insumo esencial en la producción de urea. En ese sentido, remarcó el potencial de Vaca Muerta como factor estratégico, al garantizar el abastecimiento energético a largo plazo y permitir mejorar la competitividad frente a mercados como Qatar o África.
“La prioridad es desarrollar una ingeniería eficiente que nos permita competir a nivel global”, explicó el ejecutivo, al tiempo que aclaró que la compañía está enfocada en la viabilidad técnica del proyecto más que en los anuncios formales.
La iniciativa podría encuadrarse dentro del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), vigente hasta julio de 2027, lo que brindaría un marco favorable para su concreción. Desde la empresa señalaron que trabajan para tener el proyecto listo dentro de ese plazo.
Profertil cuenta con su principal planta productiva en el complejo portuario de Ingeniero White, en Bahía Blanca, desde donde abastece al mercado local y regional.
Además de este desarrollo, Adecoagro mantiene un buen desempeño en sus distintas unidades de negocio, que incluyen producción agrícola, lechería, arroz, maní y energía. En paralelo, su operación en Brasil –centrada en azúcar, etanol y generación eléctrica- continúa mostrando altos niveles de eficiencia.
El impulso inversor también cuenta con el respaldo de nuevos actores internacionales, interesados en sectores estratégicos como alimentos y energía, lo que refuerza las perspectivas de crecimiento de la compañía en la región.



