La petrolera estatal se encamina hacia un nuevo modelo de tiendas en sus estaciones, donde habrá gastronomía, farmacia y servicios, en alianzas con cadenas de cada uno de es.
YPF continúa en la búsqueda de crecimiento dentro del segmento de consumo, orientando su cartera de negocio más allá de los combustibles. Dentro de eso contexto, para 2026 se espera que su red de estaciones de servicios presente importantes transformaciones, transformándose en algo similar a un minishopping, con oferta gastronómica, compras rápidas y soluciones integradas para distintos públicos.
Para eso, el primer paso fue sellar alianzas con distintas marcas como McDonald’s, Farmacity, y la cadena de empanadas MiGusto. La primera de ellas, con la firma estadounidense de comidas rápidas, permitirá incorporar locales dentro de las tiendas Full de YPF. En el caso de MiGusto, aún resta definir detalles de las negocioaciones, pero desde YPF aseguran que se encuentran en etapa avanzada.
La estrategia forma parte de un cambio más amplio en el modelo de negocio de la petrolera, que busca fortalecer su posicionamiento frente a competidores directos como Shell, Axion y Puma. Según planteó Horacio Marín, CEO y presidente de YPF, estas alianzas apuntan a elevar el estándar de atención al cliente y a diferenciar la experiencia de consumo en sus estaciones, incorporando servicios que hoy no están asociados exclusivamente al expendio de combustibles.
YPF Black y el nuevo modelo de tiendas
En ese marco, la compañía definió una segmentación de su red en tres tipos de estaciones, de acuerdo con el perfil de los usuarios y la demanda de cada zona. La categoría YPF Black estará orientada a un público premium y concentrará las estaciones reconvertidas en espacios con mayor cantidad de servicios y marcas asociadas.
El formato YPF Tradicional mantendrá las características actuales, mientras que YPF Refiplus se posicionará como una alternativa económica en áreas de menor consumo.
El concepto de YPF Black es el eje central de esta transformación. Se trata de estaciones que incorporarán locales gastronómicos, espacios de descanso, conectividad y una mayor variedad de productos de consumo inmediato. La idea es que el usuario pueda resolver distintas necesidades en una sola parada, ya sea durante un viaje largo o en el marco de la rutina diaria en zonas urbanas de alto tránsito.
Desde la compañía explicaron que este modelo responde a cambios en los hábitos de consumo y a una tendencia global en el sector energético, donde las estaciones de servicio evolucionan hacia centros de conveniencia. En mercados como Estados Unidos y Europa, este formato ya está consolidado, con estaciones que combinan combustibles, tiendas, restaurantes y servicios adicionales.
La incorporación de McDonald’s se inscribe en esa lógica. La presencia de una marca global de alto reconocimiento busca atraer un flujo constante de clientes, más allá de quienes cargan nafta o gasoil.
A su vez, la posible llegada de Mi Gusto apunta a sumar una oferta gastronómica de rápida rotación, adaptada al consumo local, mientras que el acuerdo con Farmacity amplía el espectro hacia productos de cuidado personal y salud.
El rediseño de las estaciones también contempla aspectos operativos y tecnológicos. YPF proyecta mejorar la conectividad, los medios de pago y la integración de servicios digitales, con el objetivo de agilizar la experiencia del usuario. Esto incluye desde sistemas de pago más rápidos hasta aplicaciones que permitan acceder a promociones o beneficios vinculados al consumo dentro de la estación.
En el caso de las estaciones YPF Tradicional, la empresa prevé mantener la estructura actual, con foco en el expendio de combustibles y las tiendas Full tal como funcionan hoy. Este formato seguirá siendo mayoritario en la red, especialmente en zonas donde la demanda de servicios adicionales es más limitada o donde el perfil del consumidor prioriza la rapidez en la carga.
Por su parte, YPF Refiplus estará orientada a segmentos de menor poder adquisitivo o a áreas con bajo volumen de ventas. En este caso, el objetivo es ofrecer una alternativa con precios más competitivos y una estructura de costos ajustada, sin incorporar la totalidad de los servicios previstos para el formato Black.
El cambio será gradual, y sin perder de vista la actividad principal
La separación que marcan estos distintos niveles de tiendas de YPF se explica en la necesidad de optimizar recursos, adaptando cada estación al contexto en el cual se encuentra, ya que no todas precisan del mismo nivel de inversión, ni reciben las mismas demandas por parte de los consumidores.
El plan de reconversión se desarrollará de manera gradual y estará sujeto a evaluaciones de desempeño en cada punto de venta. La compañía no precisó cuántas estaciones serán transformadas en YPF Black, aunque adelantó que el foco estará puesto en ubicaciones estratégicas, con alto flujo de vehículos y potencial de consumo.
En paralelo, YPF continuará invirtiendo en su actividad principal, vinculada a la producción y comercialización de combustibles. La ampliación de servicios en las estaciones se plantea como un complemento que permita diversificar ingresos y fortalecer la relación con los clientes, en un contexto de competencia creciente dentro del sector.
De concretarse según lo previsto, el modelo de estaciones como minishoppings marcará un cambio relevante en la experiencia de los usuarios. La parada para cargar combustible podría transformarse en un espacio de consumo más amplio, alineado con tendencias internacionales y con un enfoque que combina conveniencia, servicios y marcas asociadas bajo un mismo techo.



