A último momento Paramount realizó una mejor oferta y le quitó la cententaria compañía norteamericana de las manos al gigante del streaming. Sin embargo, las acciones de la N roja subieron, mientras que Paramount se quedó con una elevada deuda que Warner Bros arrastraba.
En una operación de las más grandes y cambiantes del último tiempo en el mundo de las fusiones y adquisiciones, podría decirse “de película”, teniendo en cuenta el tipo de empresas de las que estamos hablando, finalmente Warner Bros. Discovery será comprada por Paramount, que cuando Netflix tenía todo acordado para hacerse con el mítico de estudio hollywoodense, realizó una oferta “imposible de rechazar”.
Warner Bros. Discovery enfrentaba una delicada situación financiera, es por eso que se encontraba en venta. Pese a que sus cuentas se encontraban en rojo, la biblioteca que la firma posee incluye clásicos del cine, además de la plataforma de HBO Max, con algunos de los títulos telivisivos más importantes de la historia como Game Of Thrones, Sopranos o The Wire.
La trama de las negociaciones incluyó diez aumentos de precios, más de medio año de idas y vueltas, garantías personales y el tener que asumir compromisos de deudas millonarias. Finalmente, Netflix decidió retirarse y no igualar la oferta realizada por Paramount, sin embargo la N roja no se fue con las manos vacías.
Netflix ganó perdiendo, ¿cómo fue posible?
El gigante del streaming tenía firmado ya con Warner Bros. un acuerdo que finalmente no se concretó, tras que la propia Warnes Bros. le haya solicitado a Netflix una última prórroga, para permitir a Paramount realizara una nueva oferta. La compañía que tiene como CEO a David Ellison ofertó 31.000 dólares por acción, muy superior a los 27.000 que había acordado Netflix (en términos totales, la oferta final fue de 111 mil millones de dólares, contra los 83 mil millones de dólares previos), pero además, debió resarcir a su competidora, por una claúsula que Netflix había pactado junto a Warner Bros previamente.
Así, Paramount desembolsó 2.800 millones de dólares en efectivo que debió otorgarle a Netflix, por la interrupción de su acuerdo con WB. A su vez, como si esto fuera poco, las acciones de Netflix se revalorizaron en torno a un 10 %, más ganancia para la firma dirigida por Ted Sarandos, la cual muchos ahora consideran que realizó un gran negocio, pese a que finalmente no se haya quedado con el estudio de cine nacido en 1923, que marcó a fuego la era dorada del cine norteamericano.
El propio Sarandos dijo que “el acuerdo de Warner Bros. era atractivo al precio correcto, pero no una ‘obligación’ a cualquier precio”. Sin embargo, ese precio Paramount sí se atrevió a pagarlo. La duda que surge por estas horas es si los motivos son netamente comerciales, o tienen que ver con el valor político que poseen los medios de comunicación que forman parte de WB y el poder del entretenimiento en el mundo actual.
En ese sentido, los directivos de Paramount se reunieron hace unas semanas en la Casa Blanca con el propio Donald Trump. En una jugada que en principio se vinculó con las negociaciones que siempre se requieren para la aprobación de una adquisición de este tipo, que pueden derivar en la creación de una mega compañía monopólica. Sin embargo, visto el precio que la compañía de Ellison pagó pese a todos estos inconvenientes, tanto regulatorios como financieros, se espera que la historia en torno a esta negociación no haya terminado aún.



