La iniciativa promete millones en inversión para aumentar la producción de oro en la provincia cuyana, además de generar 1.100 puestos nuevo de trabajo.
El Ministerio de Economía anunció este lunes la aprobación de un nuevo proyecto minero bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Se trata de la ampliación de la mina Veladero, ubicada en la provincia de San Juan, que recibirá una inversión directa de 380 millones de dólares para potenciar su capacidad operativa y extender su horizonte de producción.
Esta iniciativa, impulsada por la empresa Minera Andina del Sol -operada por la canadiense Barrick Gold y la china Shandong Gold-, se centra en el desarrollo de las fases 8 y 9 del sistema de lixiviación -el proceso para separar el oro u otros metales de la piedra-. El objetivo principal es optimizar el procesamiento de mineral para extraer un volumen adicional de 1,6 millones de onzas de oro que, con la infraestructura actual, no podrían ser tratadas.
El impacto socioeconómico del anuncio del RIGI es inmediato, ya que el proyecto contempla la creación de más de 1.100 puestos de trabajo. Esta cifra incluye tanto empleos directos para la operación de la mina como indirectos, vinculados a la red de proveedores y servicios que demanda una obra de esta magnitud en la zona cordillerana del departamento de Iglesia.
“El proyecto Veladero suma 380 millones de dólares de inversión para ampliar su producción en San Juan. Detrás de estos números hay un potencial exportador de 425 millones de dólares en minería de oro. Con reglas claras e incentivos adecuados, se activan proyectos que fortalecen sectores estratégicos y dinamizan la economía”; anució la cartera que conduce el ministro Luis Caputo.
Los precios récord que hacen que la inversión valga la pena
El producto final se comercializará en forma de “bullion doré”, una aleación de oro y plata que posiciona a la Argentina como un actor competitivo en el mercado de metales preciosos. La inversión es posible a partir de los beneficios fiscales del régimen de incentivo, pero en particular por el salto de los precios que viene experimentando el metal en el último años que lo llevó a niveles récord.
La resolución del Palacio de Hacienda destacó que la adhesión al RIGI responde a la necesidad de otorgar reglas claras e incentivos adecuados para activar sectores estratégicos. Al encuadrarse en este régimen, la compañía accede a beneficios fiscales y aduaneros, a cambio de compromisos de inversión y plazos de ejecución estrictos para los próximos años.
Un punto relevante del acuerdo es que la empresa deberá destinar al menos el 20% de la inversión a la contratación de proveedores locales. Este requisito busca que el flujo de capitales no quede limitado a la actividad extractiva, sino que fortalezca el tejido productivo regional y fomente la especialización de pymes sanjuaninas.
A pesar de la importante inyección de capital, los informes técnicos aclaran que el proyecto no modificará la vida útil del yacimiento, la cual se mantiene estimada en siete años. La estrategia consiste en maximizar la eficiencia y la extracción dentro del cronograma vigente, asegurando que el tramo final de la mina sea de alta productividad.
La provincia minera por excelencia
Barrick había presentado el proyecto de ampliación al RIGI a mediados de agosto del año pasado, y con esta aprobación, Veladero se suma a otros proyectos de gran escala en la provincia, como Los Azules y Gualcamayo, consolidando a San Juan como el polo minero más activo del país.
La mina está ubicada en el departamento sanjuanino de Iglesia, al norte de la provincia, a entre 4.000 y 4.850 metros de altura sobre el nivel del mar. Comenzó su producción en 2005, hace más de 20 años, y desde entonces generó unos 12.700 millones de dólares para la economía argentina en compras de bienes y servicios, salarios e impuestos, informó.
En términos financieros, la compañía aclaró que no hará uso del beneficio de libre disponibilidad de divisas por exportaciones durante esta etapa. Además, las necesidades de importación de maquinaria y tecnología para las nuevas fases de lixiviación serán financiadas íntegramente mediante fuentes externas, sin afectar las reservas nacionales.
La Secretaría de Minería será el organismo encargado de fiscalizar que el cronograma de obras se cumpla según lo pactado. El plan de inversión establece que el 40% del monto total debe ejecutarse en los primeros dos años, garantizando así un ritmo de trabajo sostenido que evite demoras en la puesta en marcha de las nuevas instalaciones.



