Impulsada por educación y vivienda, la suba de precios volvió a acelerarse en la ciudad.
El Índice de Precios al Consumidor elaborado por el Centro Regional de Estudios Económicos de Bahía Blanca(CREEBBA) registró en marzo una suba del 2,9% en la ciudad, mostrando una aceleración de 0,5 puntos porcentuales respecto a febrero. Con este dato, la inflación acumulada en lo que va de 2026 alcanzó el 8,3%, mientras que la variación interanual se ubicó en el 30,6%.
El mayor incremento del mes se dio en el rubro Educación, que trepó un 7,1%, impulsado principalmente por aumentos en servicios educativos y educación formal, en línea con el inicio del ciclo lectivo.
En segundo lugar se ubicó Vivienda, con una suba del 4,5%, explicada por aumentos en servicios como gas, electricidad y otros costos asociados al mantenimiento del hogar. También se destacó el rubro Bienes y servicios varios, que creció un 3,1%, con subas en cuidado personal y productos de consumo cotidiano.
Por su parte, Alimentos y bebidas -el capítulo de mayor peso en el índice- registró un aumento del 3%, levemente por encima del nivel general. Dentro de este rubro, se destacaron fuertes subas en productos como carne vacuna, aceite, café y lácteos.
En cuanto a las categorías, los precios regulados lideraron las subas con un incremento del 4,1%, impulsados por tarifas de servicios públicos y educación. En tanto, la inflación núcleo alcanzó el 3,1%, marcando su valor más alto desde septiembre de 2024. A contramano, los precios estacionales mostraron una baja del 1,2%, traccionados por la caída en frutas y verduras.
Los servicios aumentaron un 3%, por encima del 2,8% registrado en los bienes, consolidando una tendencia de mayor presión inflacionaria en este segmento.
Finalmente, entre los productos básicos, se destacaron subas en agua mineral y aceite de maíz, mientras que frutas como la manzana y el tomate registraron caídas significativas.



