Estará a cargo de la firma canadiense First Quantum, que explotará minas de cobre en Salta, tras realizar un informe que ratificó el potencial del norte argentino para este tipo de proyectos.
La minera canadiense First Quantum Minerals Ltd. presentó un nuevo Informe Técnico para el proyecto Taca Taca, documento que constituye el paso definitivo para formalizar su solicitud de ingreso al Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI). El reporte proyecta una inversión de capital total de 5.250 millones de dólares para el desarrollo integral del yacimiento de cobre, oro y molibdeno situado en Salta.
El esquema financiero detallado por la operadora desglosa un capital de desarrollo inicial de 4.232 millones para establecer una capacidad de procesamiento de 40 millones de toneladas anuales (Mtpa). Posteriormente, se prevé una expansión a 60 Mtpa a partir del quinto año de explotación, lo que demandará 1.019 millones adicionales.
Según Tristan Pascall, Consejero Delegado de la firma, el informe ratifica que Taca Taca es uno de los activos de cobre no desarrollados más importantes del mundo y destaca las reformas económicas locales como factor clave para atraer inversión extranjera directa de largo plazo.
En cuanto a los niveles de extracción, se espera que la mina produzca un promedio anual de 291.000 toneladas de cobre durante la primera década, con picos de 323.000 toneladas. El proyecto también aportará una producción media de 133.000 onzas de oro anuales en el mismo periodo.
Con un costo en efectivo estimado en 0,97 USD/lb para los primeros diez años, el yacimiento se posiciona de manera competitiva en la curva global de costos, asegurando márgenes operativos sólidos frente a la volatilidad de los precios de los commodities.
La viabilidad de este desembolso masivo se encuadra en un marco normativo que busca dar estabilidad a los capitales intensivos. Es pertinente recordar que el Gobierno Nacional extendió por un año, hasta mediados de 2027, la posibilidad de que las compañías se sumen al RIGI.
Esta prórroga resulta estratégica para proyectos de esta escala, permitiendo que la fase de Evaluación de Impacto Ambiental y Social (EIAS), prevista para concluir en el primer semestre de 2026, se alinee con los tiempos legales de adhesión al régimen.
En qué consiste el proyecto
El diseño de Taca Taca consiste en una operación a cielo abierto con una vida útil inicial de 35 años. La infraestructura incluirá un concentrador convencional que producirá concentrados separados de cobre-oro y molibdeno.
El transporte del material se realizará mediante un nuevo ramal ferroviario de 5 kilómetros que conectará el sitio con la línea existente Salta-Mejillones, facilitando la salida de las exportaciones a través de los puertos chilenos sobre el Océano Pacífico.
En términos de sustentabilidad, la empresa priorizará el uso de energías renovables para cubrir la demanda eléctrica de la mina. El plan maestro contempla la construcción de una línea de transmisión de 122,5 kilómetros que unirá el yacimiento con el Sistema Interconectado Nacional. Además, se integrará la tecnología Quantum Electra-Haul, un sistema de asistencia por carro para los camiones de transporte que reduce drásticamente el consumo de diésel y la huella de carbono de la operación.
Las reservas minerales probadas y probables de Taca Taca se sitúan en 1.990 millones de toneladas, con leyes de 0,42% para cobre y 0,09 g/t para oro. Estas cifras representan un incremento del 13% en las reservas totales y del 9% en el metal contenido respecto a los estudios presentados en 2021. El informe técnico actual destaca que la mineralización continúa abierta en profundidad y en los márgenes sur y este, lo que abre la posibilidad de futuras expansiones de recursos.
La gestión del agua es otro pilar crítico del informe técnico, y en ese sentido se detalla que se identificaron cuatro cuencas de agua dulce que garantizan el suministro necesario para la fase inicial de 40 Mtpa y el 90% de los requerimientos para la fase de 60 Mtpa. La empresa continúa investigando fuentes adicionales para asegurar el 100% de la demanda en la etapa de máxima expansión, cumpliendo con los estándares de la Norma Industrial Mundial sobre Gestión de Estériles (GISTM).
Además, Taca Taca será un dinamizador de la economía de la Puna salteña mediante la creación de empleo local y la integración de proveedores regionales en su cadena de valor. El enfoque de la compañía, por otra parte, incluye la participación activa en una “Mesa Redonda Social” y la aplicación de programas socioeducativos que fomenten la confianza mutua con las comunidades cercanas, a pesar de que no existan asentamientos humanos dentro del área directa del proyecto.



