La marca sueca vuelve al país de la mano de Coto, en donde se venderán las prendas de la cadena en 6 de sus sucursales.
La cadena de fast fashion H&M, una de las más buscados por los argentinos en el extranjero, retorna al país a través de un acuerdo con Coto, para estar disponible en algunas de las sucursales de la marca hipermercadista.
Este pacto entre la multinacional escandinava y una de las firmas con más peso en el país no es espontáneo, ya que responde a un contexto donde las marcas globales miran con cautela el escenario argentino, con fluctuaciones cambiarias y regulaciones aduaneras variables. Coto, por su parte, diversifica su oferta más allá de los carritos de supermercado, sumando moda rápida a su repertorio para atraer a consumidores que priorizan las marcas conocidas pero a precios accesibles.
La ropa de H&M estará en apenas un par de sucursales de Coto, priorizando zonas de alto tránsito donde el público ya pisa fuerte por provisiones semanales. Por ahora, la colección se despliega en seis hipermercados clave de la provincia de Buenos Aires. Coto apostó por sucursales con áreas amplias para indumentaria, evitando aglomeraciones en locales más chicos.
Entre ellos destaca el Coto de Morón, en la Avenida Rivadavia, un gigante de la Zona Oeste el Conurbano bonaerense. Otras presencias importantes en áreas de muchísima concurrencia son: la sucursal de Laferrere, sobre Camino de Cintura; el de Avellaneda, también con un gran flujo de gente proveniente del sur del AMBA.
Zona Norte tiene el propio, en San Isidrio, a los que se suman uno en Quilmes, y otro en Florida, sobre la Ruta 8, que ya cuenta con un gran número de consumidores que se acercan a comprar marcas similares a H&M.
Anteriores intentos en Argentina
El gigante sueco arribó el país cautelosamente 2019 con una tienda en el Unicenter de Olivos, Buenos Aires, un lanzamiento que generó colas y euforia entre millennials ansiosos por adquirir las novedades que veían en Instagram. De hecho, en redes sociales, uno de las expectativas de los usuarios con el gobierno de Cambiemos era, además de un AppleStore, la llegada concreta de H&M.
Esa apertura en pleno pico de fast fashion, sin embargo, duró poco porque para 2020, con la pandemia azotando y las restricciones cambiarias apretando, la marca cerró sus puertas locales. Los motivos detrás de esa retirada rápida giran en torno a la volatilidad económica argentina, un combo letal que incluye devaluaciones bruscas, inflación galopante y aranceles aduaneros que encarecen cualquier importación.
En 2021, la marca probó con un outlet de sobrestock en Luján, vía un socio local, pero sólo fue un espejismo. Con la apertura de mercados bajo el nuevo gobierno, hay optimismo, aunque nadie arriesga pronósticos firmes. Mientras algunos ven en esto una chance para bajar precios al consumidor, otros temen por los 381 talleres locales que cerraron desde fines de 2023, golpeados por la competencia desleal con las importaciones.



