Desde marzo, las estaciones de servicio actualizan precios casi a diario en la ciudad. Advierten por la baja en ventas y el impacto en toda la cadena económica.
Desde comienzos de marzo, los precios de los combustibles vienen registrando aumentos casi diarios, generando incertidumbre tanto en consumidores como en sectores vinculados a la actividad. Así lo expresó Jorge Crisci, referente de la Cámara de Estacioneros, quien advirtió sobre la dificultad de sostener la actividad en este contexto.
“Desde los primeros días de marzo venimos cambiando los precios casi todos los días”, señaló, en relación a las actualizaciones permanentes que reciben para el expendio.
El incremento sostenido ya impacta en las ventas, que vienen en descenso desde hace tiempo. Según explicó Crisci, el consumo parece haber alcanzado un piso, con usuarios que restringen el uso del vehículo a lo estrictamente necesario.
Actualmente, las tarifas del sector están calculadas sobre valores muy por debajo de los precios vigentes, lo que genera un fuerte desfasaje. “Se está trabajando con tarifas basadas en un combustible de 1.700 pesos, pero hoy cuesta cerca de 2.200”, detalló.
Este escenario no solo tensiona a estacioneros y transportistas, sino que anticipa un posible traslado a precios en otros rubros, dado que el combustible es un insumo fundamenral en la cadena de distribución de bienes y servicios.
En este marco, el sector observa con preocupación la continuidad de los aumentos y su impacto en la economía general, a la espera de medidas que permitan estabilizar la situación.



